23/11/2015

ZARAGOZA: MERCADO DE NAVIDAD.

Sabemos que Zaragoza es la ciudad que se asoma al  Ebro, celosa guardiana del arte mudejar, pero además, que celebra un mercado de Navidad de lo más atractivo.¿A qué esperas?

Elegimos para la visita el fin de semana anterior a la celebración de Reyes, tampoco queremos encontrarnos con el agobio de los desfiles de cabalgatas, simplemente queremos conocer la ciudad y de paso disfrutar de su mercado de Navidad.

Viernes noche: 

Pernoctamos con la camper en el Parque del agua, un lugar tranquilo y recomendable.

Parque del agua,  coordenadas : 

N   41.6695      W 0.9148

Parque del Agua,  al fondo El puente del 3er Milenio.

SABADO:
Tras atravesar el puente de Santiago llegamos a la Torre Zuda, que aloja una oficina de turismo. Allí, además de recoger información sobre la ciudad, aprovechamos para disfrutar de las hermosas vistas que se disfrutan desde lo alto.

Vistas desde el puente de Santiago sobre la catedral.

Torre Zuda, sede de la Oficina de Turismo.

Vistas del Mercado Central.

A lo lejos los coloridos tejados de la catedral.

Tras sacar unas fotos abandonamos la torre para mezclanos con los maños y comenzar nuestra visita a la ciudad.

Mercado Central.

Esta estatua de bronce nos rememora la colonia romana Caesar Augusta surgida tras la conquista del pueblo ibero Salduie. Se puede observar junto a la Puerta Toledo y los restos de la muralla.

Antzinako Caesar Augusta

1.- Decumano (hoy día la calle principal,-Espoz, calles Mina y Manifestación)

2.- Cardo (hoy día la calle Don Jaime )

3.- foro Caesaraugusta

4.-Puerto fluvial.

5.- Termaspúblicas.

6.- Teatro

7.- Muralla 1

Sin embargo, a nosotros lo que más emoción nos suscitaba era el mercado de Navidad instalado en la Plaza del Pilar, por eso, aceleramos el paso y nos adentramos en el remolino de gente y el ambiente navideño que inunda la plaza.

Esa mañana de sábado estaba muy animada y concurrida, la gente se paseaba de puesto en puesto, nada más y nada menos que 50 casetas conformaban el amplio espacio del mercado donde se podían comprar desde figurillas y adornos navideños, pasando por los encantadores productos artesanales como bolsos, carteras, gorros…hasta productos regionales de la mejor calidad.

Pero el consumismo en la medida justa es aceptable. Aquí hemos venido a pasarlo…como niños. inmediatamente descubrimos una gran pista helada en forma de slalon gigante que se puede bajar montado en grandes trineos, que no eran otra cosa que un gran neumático. El alquiler costaba 5€ la media hora.

Pista de trineos.

De repente nuestro hijo empieza a correr y se aleja, se pierde entre el gentío, corremos en plan dron alrededor de toda la plaza, aguzamos la vista y la imaginación y finalmente lo localizamos.¡¡Uffff!! Está junto a un hombre vestido de maño y un burro. Los paseos en asno para los pequeños cuestan 3€ y están muy pero que muy solicitados. No había más que ver la cola.

Noria ecológica de madera.

Abandonamos el bullicio de la plaza por un rato para internarnos en la Basílica del Pilar. Su coro renacentista, el retablo y las pinturas de Goya son algunos de sus atractivos y no hay que pasarlos por alto.

Retablo de la Basílica del Pilar.

Surgió como una simple capilla, pero en el siglo XII Alfonso I reconquista Zaragaoza y hace sustituir la capilla romana por un templo. En el siglo XIII, un gran incendio arrasa el edificio y es entonces cuando comienzan a construir el templo gótico que hoy conocemos, Santa María la Mayor. Finalmente, es la capilla dedicada a la Virgen del Pilar la que le da nombre.

Ambiente de la Plaza del Pilar.

Llega la hora de comer y nos adentramos en las estrechas callejuelas de “El tubo”, justo la zona que queda a la izquierda de la calle  Alfonso I.

En una estrecha calle del Tubo.

Y…¿Qué vamos a hacer? ¡Pues tapear! Un modo muy ameno de degustar algo de la gastronomía local sin que resulte pesado o demasiado caro. Para ello, elegimos un par de tabernas: “La Pilara” y “El roto” (Perteneciente a una cadena

Barra de La Pilara.

en La Pilara pudimos degustar las hermosas(y lo digo por el tamaño) tapas de ternasco. Son tapas hechas a base de carne de cordero, pues en Aragón así le llaman.Aunque no eran baratos las tapas eran grandes y resultaron deliciosas.

De tapas en La Pilara

Nuestra segunda parada fue en la taberna El Roto. Es una cadena que se especiliza en realizar tapas con medios panes rellenos de ingredientes varios. Aquí pedimos la especialidad que justamente se llama “Roto”.¿Pero qué tipo de tapa era? Un panecillo cortado por la mitad y relleno con txistorra y huevo.

Barra del bar El Roto.

Roto de txistorra.

Tras picotear y para no perder las buenas costumbres vamos a tomar el café a la calle Alfonso I, al “Gran Café de Zaragoza”. Es el café más conocido de la ciudad, conserva la decoración de comienzos del siglo XX y preparan unos cafés la mar de ricos; eso sí, se hace notar en la cuenta.

Gran Café de Zaragoza.

Calle Alfonso I.

Coloridas cúpulas de El Pilar.

¡Pero basta ya de reposo!En plena plaza del Pilar hay instalada una pista de hielo que nuestro hijo no ha pasado por alto.Alquilar unos patines cuesta 4€ media hora por persona, así que ¡Adentro!

Con 3 años escasos no quisimos arriesgarnos y solicitamos un deslizador para los más pequeños.

Salimos de la pista de patinaje y nos fuimos a pedir un deseo, -¿qué?- En la Plaza del Pilar habían colocado un gran abeto de cuyas ramas colgaban cientos de tarjetitas donde la gente había escrito sus deseos por Navidad: deseos de paz, amor, de amistad…¡Quién sabe!

Árbol de los deseos.

¡Ay! ¡De nuevo otro pequeño capricho! Un carrusel compuesto por piezas talladas en madera representando diversos animales y que se mueve haciendo girar una rueda. Es un carrusel ecológico.

Karrusel ekologikoa

Llegamos hasta la plaza de La Seo donde nos encontramos con un gran estanque, una imagen de Goya y la iglesia de San Salvador (La Seo)

Tocar sí,  pero no meterse de cabeza.

Nos llama la atención el reloj tan llamativo que adorna la fachada de la catedral.
En 1440 colocaron el la fachada de la catedral el primer reloj público de Zaragoza. En el siglo XVIII, sin embargo, colocaron el que hoy podemos ver y el simbolismo de las imágenes que lo adornan lo hace notar: sobre la hora que marca “XII” podemos ver un gallo; símbolo de la puntualidad y relacionado con Cristo. Junto con eso, está la imágen del niño que porta una vela; símbolo del día. El ángel portador del candil representa la noche;y finalmente, el anciano que lleva la hoz, representando la Muerte.

Reloj de La Seo

Tras la catedral podemos descubrir otro de esos pequeños tesoros que oculta Zaragoza, la casa de Dean y sus arcos. Cercana a la puerta de Bartolome, la puerta oeste de la catedral, hay un arco apuntado y sobre este construyeron la Casa de Dean en 1293. El edificio se realizo con el fin de unir la casa del cura con el templo, construyendo así un corredor sobre la calle.

En 1587, a causa de unos trabajos de restauracion, se el añadió al corredor un mirador con tres ventanales. Es de estilo plateresco y mudéjar y nos recuerda los ventanales del palacio de la Aljafería.

Plaza San Bruno.

La Seo (sede del obispo)Es una de las piezas más notable del arte aragonés, pues en ella convergen varios estilos artísticos: medievales, renacentistas y barrocos.

Vista exterior de los absides.

Primero fue un templo del foro de Caesar Augusta; después, una iglesia visigótica; y finalmente, la mezquita mayor sobre la que fue levantada la actual catedral de San Salvador.

Es del estilo mudéjar del siglo XIV. En la fachada se aprecian los símbolos de la familia Luna.

De su interior lo más impresionante es el espacio y su grandiosidad. No hay que olvidar que es una catedral de cinco naves.

La Seo.

Al atardecer nos apetece un tentempie, y…¿Hay algo mejor en pleno invierno que un chocolate con churros? Nos dirigimos de nuevo al Tubo, a merendar. Tras esperar largamente turno, nos sentamos a la mesa de la chocolatería Lalmolda, muy recomendable.

Cuando anochece llega el momento de disfrutar de las luces de Navidad, los adornos y el belén.

Plaza del Pilar iluminada.

La alegría de ser niño en estas fechas.

¡Trineos non stop!

Había una tremenda cola para ver el nacimiento de La Plaza del Pilar, y a pesar de haber 17 nacimientos dispersos por la ciudad de Zaragoza, parece que el más solicitado es este.¿Qué tiene este nacimiento que no tengan los otros? Pues os podemos contar algo:
En el año 2000 comenzaron a colocar este gran nacimiento en la plaza, y desde entonces el número de figuras ha ido en aumento. Hoy día, esta formado por unas 100 figuras de tamaño natural y se monta de tal manera que es visible desde las cuatro esquinas.
Para montarlo deben realizar un gran trabajo que en parte recae sobre los trabajadores de jardinería y personal de parques.

Alfarero.

Ha sido un día lleno de emociones, ¿no os parece? Regresamos pues, por el puente de Santiago a nuestra furgo no sin antes disfrutar de una hermosa vista del Pilar iluminado.

Nos tomamos el domingo con tranquilidad y tras desperezarnos y desayunar nos disponemos a visitar el palacio de la Aljafería.Tenedlo en cuenta, los domingos la visita es gratuíta, aunque sea guiada.

La trayectoria de este monumento ha sido larga y bastante curiosa. Primero, fue un alcazar,  posteriormente, en la Edad Media,  paso a ser palacio mudéjar, luego el palacio de los Reyes Católicos, más tarde una carcel de la Inquisición, e incluso un cuartel militar…y hoy día es la sede de las Cortes de Aragón.

Alrededores de La Aljafería un domingo cualquiera.

Es un tipo de edificio amurallado de planta rectangular, acompañado por la torre Trovador, que es la torre principal, y varias torres más de forma circular. La pieza más antigua del palacio es la Torre Trovador, del siglo IX. En aquella época se utilizaba de torre vigía. Sin embargo, del los siglos XIII al XIX se utilizó como prisión, tal como muestran los escritos y grabados dejados por los presos.

El interior del edificio es de estilo Omeya, es decir, el mismo tipo de arquitectura que se desarrollaba en los palacios islámicos del desierto durante el siglo VIII.

Naranjos del patio pricipal.

Arcadas y habitación de la puerta del norte.

Este arco de herradura guarda celosamente la habitación más comentada por todos los guías, El Oratorio.

Puerta del Oratorio.

Se creó para realizar ceremonias y para el uso privado.

Parte interior del Oratorio.

Con la visita de este hermoso palacio nos queda un buen sabor de boca en un largo fin de semana que ha resultado de lo más completo, ¿no os parece?

INFORMACIÓN DE VIAJE:
http://www.turismodezaragoza.es/
http://www.mercados-navidad.es/mercado-de-navidad-en-zaragoza/

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