27/02/2019

CÁDIZ ACCESIBLE, UNA VISITA DIFERENTE

Cádiz es una ciudad rodeada de mar, con mucho carisma y rincones preciosos donde perderse en estos soleados días de enero. Nosotros que siempre vamos por libre y nos gusta visitar sin agobios realizamos un sencillo recorrido en familia, siguiendo una ruta accesible propuesta por Turismo de Cádiz. Fue una visita diferente ¿Quieres conocerla?

La ciudad de Cádiz posee un Centro Histórico habilitado para personas con movilidad reducida en buena parte de su trazado, así que también es la ruta ideal para realizar con niños muy pequeños y con carritos de bebé. ¿Lo pillas? Además, la ruta nos conduce por algunos de los lugares más bellos y pintorescos de la ciudad: la Playa de La Caleta, el Barrio de la Viña, el Parque Genovés o el Mercado Central entre otros. Pero lo mejor es que lo consultes en este enlace 😉

Ruta accesible

 

La ruta por Cadíz accesible comienza en el exterior del núcleo. Por eso, las gruesas murallas que rodean el casco antiguo de Cádiz es lo primero con lo que nos encontramos en nuestro caminar. Formaban parte del conjunto defensivo ideado por el arquitecto e ingeniero Vauban. Las atravesamos para adentrarnos en La Tacita de Plata, como cariñosamente se la conoce. Pero no hay nada como empezar el día con un buen desayuno. Así que nosotros hacemos lo que reza el dicho: “allí donde fueres, desayuna lo que vieres” : un completo desayuno con molletes, tomate y jamón incluidos nos carga las pilas para patear Cádiz durante gran parte del día. ¿Dónde? En la Plaza San Antonio, en el bar-cafetería La Prensa.

 

Desayuno andaluz

Nos dirigímos enseguida al Parque Genovés, sobre todo porque había leído que era un imprescindible si se va con niños…Es un parque que cuenta con una gran avenida de arboles de poda topiaria y un estanque con una cascada artificial muy curiosa, entorno a la cual podemos encontrar echando la siesta a gran cantidad de patos. Además, cuenta con una buena colección de árboles exóticos. Nos pareció agradable para disfrutar por un rato de la sombra y el frescor de sus fuentes. Antiguamente este paseo se llamó “El paseo del peregil”

Parque Genovés, Cádiz accesible

Arboles topiarios en el parque Genovés

 

El sol aprieta y nos dejamos arrastrar como las olas del mar hasta la Playa de la Caleta, la playa urbana con más encanto de la ciudad. Allí vemos la bahía salpicada de barquichuelas con nombres de mujer, meciendose en la mar, esperando la próxima salida.

 

Los 20 grados de primeros de enero nos invitan a meter los pies y pasear por su orilla pasando junto al pomposo edificio del balneraio de La Palma.

 

Playa de la Caleta, Cádiz accesible

Paseando por la Playa de la Caleta

 

Una ola nos devuelve de nuevo tierra a dentro y nos fundimos con el color del Barrio de la Viña, un barrio muy animado con algunos rincones carismáticos, como La Plaza del Tío de la tiza. Dicen que en carnavales se convierte en todo un espectáculo al son de las chirigotas, versos populares con humor a kilos 😉 Por allí asoma también la Virgen de la Palma, una iglesia de estilo barroco, a la que dedicamos una mirada rápida, aunque no es por falta de encantos.

 

Barrio de la Viña, Cádiz accesible

Barrio de la Viña

 

Pero, ¿quién puede decir que ha visto Cádiz sin pasar por su mercado de abastos? Fruta y tomates de Conil, Chicharrones, jamón, queso payoyo y miel de la sierra fueron algunos de los productos gaditanos que nos llevamos para la furgo. Si tenemos que recomendar un puesto que sea el de Miguel, el nº17 🙂

A un paso se encuentra La Plaza de las flores, una de las tranquilas plazas del Cádiz más señorial. La antigua Plaza de los Descalzos, conocida así por ser parte del Convento de los Descalzos, hoy es una concurrida plaza llena de coloridos puestos donde la venta de ramos de flores y plantas ornamentales es la sal de la vida. Pero que no se os vayan los ojos solo a las flores, porque esta plaza esta rodeada de elegantes casas barrocas.

 

 

Y de un lugar señorial a otro que no lo es menos: la Plaza de la Catedral. Una de las plazas más amplias del casco antiguo, ideal para sentarse a tomar algo al sol. En ella se encuentra la Catedral Nueva y la Torre de Poniente, para el que se anime a subir, dicen que desde allí se observan unas de las mejores vistas de la ciudad. Lo que más nos llamó la atención fue el color arena de la fachada de la Catedral, en contraste con el blanco del resto de edificios de la ciudad. Y es que una de sus peculiaridades es la de estar construida en gran parte con piedra ostionera. ¿Sabeis lo que es?

 

Cádiz Piedra ostionera

Definición tomada de la página de Cadizpedia

 

 

Plaza de la Catedral, Cádiz accesible

Ambiente de terrazas en la Plaza de la Catedral

 

Muy cerca nos cae el Barrio del Populo, el verdadero núcleo medieval de la ciudad. Allí vamos encontrando edificios tan notables como La Posada del Mesón y la casa del Almirante, hasta que llegamos al teatro romano (siglo I. d.C ). Se desubrió por casualidad en 1980, hablando de historia anteayer, y es uno de los más antiguos encontrados en España. Nos llamó la atención que la entrada fuera gratuita.(ojo porque la visita al interior del teatro no es accesible)

 

Teatro romano, Cádiz accesible

Interior del teatro romano

 

En un salto llegamos a nuestra última parada, la Plaza San Juan de Dios y el Ayuntamiento. La Plaza de bote en bote y el ayuntamiento deslumbrante detrás de un porrón de adornos navideños y  lucecitas colgando.

 

 

¿Qué te ha parecido nuestra ruta por Cádiz accesible? Un paseo sin dificultad para todos y todas, para toda la familia,  en el que visitamos muchos de los rincones con encanto de la Tacita de Plata.  Cadiz nos ha enamorado y estamos seguros de que a tí también te has encandilado, ¿verdad?

 

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