RUTA DE LAS CARAS

RUTA DE LAS CARAS

No es solo un paseo, es un museo al aire libre. No es solo un bosque, es un lugar que cuenta historias. Sacude tu cabeza y d√©jate llevar, es lo que t√ļ quieras imaginar. ¬°Ven y desc√ļbrelo!

Al norte de la provincia de Cuenca, a orillas del embalse de Buendía, se encuentra esta peculiar ruta: La ruta de Las Caras
Se trata de un breve paseo circular de 1’5km, ideal para realizar en familia,en el que encontraremos arte esculpido en las rocas. Se trata de esculturas en piedra caliza de los escultores Eulogio Reguillo y Jorge Juan Maldonado. Además, podremos disfrutar del espectacular enclave del pantano de Buendía asomándonos de tanto en tanto a los coquetos miradores por los que discurre la ruta. Un lugar sorprendente, donde la imaginación puede volar y encontrarse con temas como la vida, la muerte y los seres mágicos.

La ruta comienza a escasos metros del aparcamiento, y tras cruzar la entrada situada junto al puesto de información nos internamos de repente en el bosque. Es el lugar ideal para al regreso, tomar el almuerzo en sus mesitas de madera.

Continuamos el paseo por una senda marcada por una especie de zócalos de madera y pronto nos encontramos ante las primeras esculturas, estas de temática simbólica.

Moneda de la vida: representa la vida, un nuevo ser se forma

Cruz templaria, la misma que ondeaba en las velas de las naves de Colón.

Maitreya

Arjuna

Maitreya: en la cultura budista, el mesías que anuncia la llegada de un nuevo Buda.

Arjuna: un gran guerrero hind√ļ.

A nosotros nos parecieron dos bellos personajes de cuento orientales unidos por un amor eterno, pero separados por alg√ļn cruel hechizo que les obliga a permanecer emparedados y separados en sendas rocas.

Los miradores que encontramos a nuestro paso nos ofrecen unas bellas vistas del embalse.

Espiral del brujo

Espiral del brujo: representa el movimiento y el cambio, controlados por el brujo.

La monja

La Monja: nos impresionó la representación del rotro con una palidez increíble y unos ojos exaltados fijados en el más allá.

Chemari

Chemari, el gigante dormido, puede decirse que es la escultura que m√°s armoniosamente est√° integrada en el paisaje del bosque. Parece un personaje de f√°bula, donde el gigante convertido en piedra se vuelve repentinamente para comenzar a hablar.

El duende negro

El duende negro: es ese personaje misterioso, el alma del bosque que nace de la roca y se asoma para advertir de los excesos del ser humano para con la Naturaleza.

Beethoven

La dama del pantano

Un Beethoven desmelenado y la dama del pantano, atenta a todo aquello que ocurre en su reino, observa sin faltar una sola vez el ocaso del día que se va.

De muerte

De Muerte: esta calavera es la escultura que m√°s impresiona bien seas ni√Īo o mayor. La muerte mira de frente, desvergonzadamente al resto de esculturas, sabedora de la carta final.

Terminamos el recorrido con la sensación  de haber disfrutado muchísimo de  un bonito paseo por un entorno natural increíble, pero también con la certeza de habernos dejado llevar por la imaginación para inventar historias que hemos ido tejiendo, entre palabras e imágenes, durante todo el camino hasta llegar al final.

Tras pasar una agradable ma√Īana de domingo realizando la ruta, ponemos los motores en marcha y nos alejamos de Buend√≠a por la carretera direcci√≥n Madrid. Es entonces, cuando esta preciosa estampa corre tras nosotros¬† y nos dice adios desde el exterior de la ventana de la furgoneta. Adios, Cuenca, agur!

INFORMACI√ďN PARA PREPARAR EL VIAJE:

Entrada para realizar la ruta: gratuita.

Lugar de pernocta para autocaravanas:

area de servicio de Buendía

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COLGADOS POR CUENCA

 

Hasta hoy, cuando pens√°bamos en Cuenca la √ļnica imagen que nos ven√≠a a la cabeza era la de las archiconocidas casas colgadas; esas que tantas veces hab√≠amos podido contemplar con admiraci√≥n a trav√©s de la pantalla del ordenador. Ahora sin embargo, si alguien nos preguntara por Cuenca, no sabr√≠amos por donde empezar: casas colgadas, ciudades encantadas, r√≠os verde esmeralda y molinos dignos del propio Don Quijote son algunas de las sorpresas que nos ha brindado este viaje, todo ello acompa√Īado por una exquisita y exclusiva ruta gastron√≥mica de la tapa conquense. Realmente nos hemos quedado colgados por Cuenca.

 

 

La Cuenca monumental, que es la que todo turista desea recorrer, se encuentra asentada sobre un cerro y entre dos profundas hoces, la del r√≠o Jucar y la del Hu√©car. Ostenta el t√≠tulo de Patrimonio de la Humanidad desde 1996 y no en vano, ya que su entramado de callejuelas, sus plazas y coquetos rincones, o los grandes caserones dotados de bellas ventanas enrejadas cautivan a√Īo tras a√Īo a m√°s turistas. S√≠, para descubrir los encantos de Cuenca hay que pasear, pararse a sacar fotos y disfrutar del paisaje, para ello nada mejor que pasear por los caminos de Las Rondas, esos caminos que bordean el exterior y nos descubren las m√°s bellas miradas sobre las hoces. Finalmente no hay que abandonar la ciudad sin haberla contemplado de noche, tiene una iluminaci√≥n espectacular, de esas que roba protagonismo a la m√°s deslumbrante estrella.

 

 

Esta escapada, que duró cuatro primaverales días, la programamos además de para visitar la capital para descubrir algunos de los rincones más bellos y sorprendentes de la provincia conquense. Esta es nuestra hoja de ruta.

 

D√ćA 1: CUENCA CAPITAL

Este día lo dedicamos a callejear y ver los principales puntos de interés de la ciudad:

Llegamos y aparcamos la furgoneta en el Parking El Castillo, un amplio aparcamiento en lo alto de la ciudad. Desde ahí descendemos hacia el casco antiguo pasando por el arco de Bezudo y los restos del castillo.

 

                                               Fortaleza árabe de principios del siglo X.

 

Llegamos tras un breve paseo al nucleo monumental donde se encuentra la amplia Plaza Mayor, el ayuntamiento y la catedral.

 

                          Fachadas de las coloridas casas que miran a la Plaza Mayor.

 

La catedral es el mayor monumento de Cuenca y el que m√°s nos llama la atenci√≥n. Se trata de una catedral √ļnica en la pen√≠nsula por ser de estilo g√≥tico de inspiraci√≥n anglonormanda.

 

                                                                      Portada de la catedral.

 

El ayuntamiento data del siglo XVIII. Es un bello edificio que consta de dos cuerpos
y un friso que se levanta sobre tres arcos de medio punto. Es curioso ver cómo a
través de ellos pasa el tráfico de la ciudad.

 

Las casas colgadas son la imagen m√°s conocida de Cuenca. Las m√°s bellas fachadas,
las m√°s antiguas(S.XIV), se pueden contemplar desde dos puntos: la perspectiva sobre
la hoz de Huécar y el puente de San Pablo.

 

 

Su estructura es de yeso y madera y tipifican la arquitectura conquense. Hoy día
se conservan tres de estas casas reconstruidas en este siglo que albergan el
Museo Espa√Īol de Arte Abstracto y un restaurante.

 

Convento y puente de San Pablo.

Entre paseo y paseo descubrimos un arte antiguo de esta zona, la forja.  Las maneras de decorar y proteger las ventanas son todo un arte.Las ventanas se transforman en hermosos bastiones
enrejados. Por este motivo destaca La casa de las rejas, aunque si nos fijamos
bien pueden verse en muchas otras ventanas de la ciudad.
Enrejado de La casa de las rejas.

 

 

 

Terminamosla tarde realizando una estupenda ruta de tapas por la ciudad que nos lleva a
recorrer algunos de sus m√°s conocidos mesones.

 

 

D√ćA 2: LA SERRAN√ćA CONQUENSE
Salimos no muy temprano de Cuenca y conducimos por la carretera CU-921 durante 24km
donde está anunciado El ventano del diablo. Es un magnífico mirador natural
enclavado en una roca desde el que se puede disfrutar de preciosas vistas sobre
la hoz del r√≠o J√ļcar.

Escaleras de acceso y balconada del Ventano del diablo.

 

Conducimos después por la CU-913 hacia Targacete para descubrir La ciudad encantada. Un
parque privado que ofrece un sorprendente recorrido de unos 2’5km. Es el lugar
ideal para desarrollar la imaginación y dejar volar la fantasía.

 

Plano del recorrido

 

El viento y el agua han erosionado piedras calizas model√°ndolas con formas muy susceptibles de
ser asociadas a formas conocidas, como pueden ser: puentes romanos, quillas de
barcos, ballenas, osos, focas… El paseo resulta muy agradable y entretenido,
eso sí, hay que echarle imaginación.

 

Lucha entre un cocodrilo y un elefante.

 

Cuando caía la tarde llegamos al aparcamiento del nacimiento del río Cuervo, que
ostenta el título de Monumento Natural. Se trata de una sucesión de chorrillos
que poco a poco se convierten en
cascadas. El recorrido circular suma 1500 m. Hay una pasarela de madera que recorre unos 300 m y nos lleva hasta
las cascadas principales, es un acceso para discapacitados. Después subiendo una
serie de escalones de madera, en ascensión bastante pronunciada,seguimos el sendero de la Turbera  que nos lleva hasta
el nacedero.

 

 

 

De regreso al aparcamiento atravesamos un bosque y varios puentecillos de madera
sobre el río.

Terminamos el día regresando a Cuenca y realizando la segunda parte de nuestra ruta de las
tapas por la capital.


D√ćA 3: ENTRE CASTILLOS Y MOLINOS.

Por la ma√Īana dudamos entre visitar Seg√≥briga o el castillo de Belmonte, pero como
el cielo est√° encapotado y amenaza lluvia, decidimos visitar algo bajo cubierto y finalmente
ponemos rumbo hacia el castillo de Belmonte, en el sur de la provincia.

 

Entrada principal al castillo

 

La visita nos coincide en obras, ya desde la lejanía nos lo anunciaba la grua que
sobresalía por encima de sus altas torres. Lo encontramos lleno de turistas,
pero sobre todo lleno de ni√Īos y ni√Īas que juegan a guerrear y sentirse parte del castillo ¬†por un d√≠a. Y es que la direcci√≥n del castillo organiza juegos para los m√°s peque√Īos en el patio de armas, y
aquello realmente parece un campo de batalla. Aun así conseguimos ver todo lo
que queríamos en un par de horas.

 

Camino de ronda y torres del castillo

 

Tras comer en la furgo mientras, ahora sí, el negro cielo descarga un buen chaparrón,
realizamos unos pocos kil√≥metros para llegar hasta Mota del Cuervo, un peque√Īo
pueblo fronterizo con la provincia de Toledo que guarda una buena ristra de
molinos, se trata del BALC√ďN DE LA MANCHA.
En el paraje denominado ‚ÄúLa Sierra‚ÄĚ, se encuentra un conjunto de siete molinos de viento(El Zurdo, El Cervantes, El piqueras, El gigante, El Goethe, El Irak y Franz Grillparzer) . Son destacados
monumentos manchegos, s√≠mbolo de los modos de producci√≥n agr√≠cola pasada y motivo que le hizo adquirir a Mota del Cuervo en 1967, la denominaci√≥n geotur√≠stica de ¬ęBALCON DE LA MANCHA¬Ľ, por el vasto y extenso horizonte que se contempla desde ellos.
 
Los or√≠genes de los molinos de Mota del Cuervo son inciertos, tambi√©n su n√ļmero exacto; pero s√≠ se conoce que a principios del¬†siglo XVI,¬†al sufrir la Mancha una gran sequ√≠a que dur√≥ cuarenta a√Īos se implantaron los molinos de viento debido a que el cauce de los r√≠os era escaso. Por esta raz√≥n eligieron los lugares m√°s elevados como motillas, cerros o lomas en los cuales el viento soplaba con intensidad y era capaz de mover sus enormes aspas.
Todos los molinos, excepto ‚ÄúEl Zurdo‚ÄĚ, son de construcci√≥n reciente (a√Īos sesenta y setenta).El Molino ‚ÄúEl Gigante‚ÄĚ es actualmente el¬†Museo de la Molienda, donde hay instalada toda la maquinaria necesaria para moler y los primeros domingos de mes y en ocasiones especiales se hace una molienda.

 

 

Fue un bonito final de tarde la que nos brindó la visita a los molinos aunque antes de dirigirnos
a pernoctar pasamos por Saelices, y all√≠ paramos en el pol√≠gono Las Pe√Īuelas, en la tienda de ‚ÄúQuesos Chaves‚ÄĚ, para comprar medio queso (1kg) manchego de oveja curado, que hizo nuestras delicias. Ah√≠¬†ten√©is¬†nuestro bot√≠n¬†de viaje.

 

Esa noche nosdirigimos a pernoctar al área del pantano de Buendía.

D√ćA 4: HACIA LA ALCARRIA: LA RUTA DE LAS CARAS.
Por la ma√Īana nos acercamos hasta el pueblo¬† y pasados 2km comienza una pista, bastante embarrada y resbaladiza, que nos conduce hasta el aparcamiento de la¬†Ruta de Las Caras.

Entrada al breve recorrido.

 

Esta ruta de 1‚Äô5km de recorrido¬† a orillas del embalse de Buend√≠a podr√≠amos definirla como el open air museum de la escultura conquense, puesto que re√ļne una colecci√≥n de esculturas realizadas en piedra caliza de los escultores Eulogio Reguillo y Jorge Juan Maldonado.

 

Maitreya, escultura budista.

 

Además de las esculturas el entorno,el embalse y su flora, es espectacular por la gran cantidad de plantas aromáticas que encontramos durante el recorrido.

 

Panorama del embalse de Buendía.

 

Paisajes conquenses.

 

Con esta preciosa estampa primaveral dejamos Cuenca, y sus castillos, molinos, casas colgadas, ciudades encantadas…

PARA PREPARAR EL VIAJE

INFORMACION SOBRE CUENCA CAPITAL

AREAS PARA LA PERNOCTA EN AUTOCARAVANA

INFORMACI√ďN SOBRE LA CIUDAD ENCANTADA

INFORMACI√ďN PARA DESCARGAR AQU√ć

CASTILLO DE BELMONTE: UN CASTILLO DE LO M√ĀS POLIFAC√ČTICO.

El castillo de Belmonte,situado en Cuenca, es aparentemente uno de tantos bellos castillos que guarda la geograf√≠a de Castilla, pero rascando un poco en su historia resulta ser un lugar de lo m√°s interesante. Lo mand√≥ construir en 1456 D. Juan Pacheco, primer marqu√©s de Villena, y pasaron por sus estancias nobles y reyes de la √©poca. Entre sus murallas naci√≥ el gran poeta Fray Luis de Le√≥n y lleg√≥ incluso a pasearse por su patio. Fue prisi√≥n durante a√Īos cuando qued√≥ en manos de las fuerzas napole√≥nicas, pero la emperatriz de Francia, Eugenia de Montijo, lo hizo restaurar posteriormente; ¬†y con ese aire franc√©s lleg√≥ a ser ¬†escenario de pel√≠culas como ‚ÄúEl Cid‚ÄĚ, ‚ÄúLos se√Īores de acero‚ÄĚ o ‚ÄúJuana la loca‚ÄĚ(2001). Por si fuera poco, en 2014 acogi√≥ el Mundial de Combate Medieval, donde se enfrentaron m√°s de 300 luchadores de 18 pa√≠ses.¬ŅCon este curriculum, qui√©n no querr√≠a conocerlo?

El hermoso castillo de Belmonte es de estilo g√≥tico tard√≠o con elementos mud√©jares y platerescos. Como curiosidad apuntaremos que aunque el marqu√©s de Villena mand√≥ construir el castillo y tambi√©n una muralla de cal y canto que rodease la villa hasta el castillo, de todo esto ¬†el marqu√©s solo abonar√≠a 1/3 del coste, el resto lo pagar√≠an los vasallos de Belmonte; y as√≠ est√° recogido en un documento de 1456, as√≠ que no nos queda m√°s que decir que a este hombre se le puede aplicar perfectamente el dicho popular: ‚ÄúLo m√≠o es m√≠o; lo de los dem√°s, a medias‚ÄĚ.

Las visitas turísticas entran por La puerta del Campo, situada junto a la torre del homenaje, que es la principal y en su origen tenía un foso y un puente levadizo, hoy ya desaparecidos. Esta puerta tiene incrustado en su tímpano la imagen de un paje y los escudos nobiliarios de la familia de Juan Pacheco y la familia de su segunda mujer María Portocarrero y Enríquez.

Paje y escudos nobiliarios sobre la puerta de entrada.

Tras atravesar la puerta de entrada accedemos al patio de armas del castillo, con una curiosa forma triangular.

Vista desde las torres del patio de armas y las galerías.

En una de las salas que dan al patio se encuentra la sala de armas del castillo que guarda una gran variedad de armaduras, así como una colección de escudos, ballestas, cascos, yelmos y algunos accesorios más de la época que no sabríamos catalogar.

Armaduras de la sala de armas.

Escudos pertenecientes al reyno de Castilla y León.

En el patio de armas, la direcci√≥n del castillo suele organizar juegos medievales para los ni√Īos que acuden a la visita, y atravesar el patio fue‚ĶCruzar todo un campo de batalla.

Finalmente decidimos cruzar por las galer√≠as de ladrillo rojo, esas que son fruto de una de tantas reformas de la emperatriz, y que realmente no pegan ni queriendo con el¬†resto¬†estilo del castillo. Nos adentramos despu√©s en la parte del castillo ‚Äúhabitado‚ÄĚ.

Nos gustó  sobre todo el primer piso del ala norte. De gran belleza eran los techos formados por preciosos artesonados de madera, en su mayor parte policromados y con sorprendentes motivos de estilo mudejar; los largos pasillos y el suelo de madera que dejaba apreciar bonitas figuras geométricas.

Nos interesan especialmente las habitaciones n¬ļ3, 4 y 5, que son las que nos muestran la vida cotidiana del siglo XV en el castillo.Sala N¬ļ 3- Sala de servidumbre:¬†En esta sala se alojaba la servidumbre m√°s cercana al marqu√©s.

Era accesible por una escalera de caracol que las unía a los aposentos del marqués.Podían usarse también de cocina.

Discurriendo por un breve pasillo que sale de la propia sala llegamos a una peque√Īa habitaci√≥n donde encontramos tres letrinas como la de la imagen. Asientos de piedra con un agujero y una tapa de madera era la versi√≥n del inodoro en el siglo XV.

Sala N¬ļ 4- Sal√≥n del estrado: Esta es una estancia de origen musulm√°n. La habitaci√≥n dispon√≠a de una tarima donde se encontraba la marquesa, rodeada de alfombras, tejidos, tapices y almohadones. La se√Īora del castillo ¬†se rodeaba de sus mujeres de confianza, para bordar, escuchar m√ļsica o pasar las largas tardes de invierno al cobijo de la habitaci√≥n y el calor que proporcionaba la hermosa chimenea.¬†Destacan los escudos realizados en estuco, que pertenecen a las familias del castillo.<

Sala N¬ļ 5- La alcoba: al contrario que hoy d√≠a, los dormitorios no estaban destinados a la parte privada de la vida de castillo. Las alcobas eran un distintivo del poder del se√Īor del castillo, serv√≠an para recibir visitas y por eso sol√≠an estar adornadas con las m√°s ricas telas.En la segunda planta se pueden visitar las alcobas de la marquesa, del marqu√©s y posiblemente la de un infante, adem√°s de la sala noble, lugar donde pasaban el rato los marqueses y de gran inter√©s por el mobiliario que lo compone.

Lecho de la alcoba

Camino de ronda, murallas y torres:¬†El adarve recorre todo el per√≠metro del castillo, se puede acceder a los seis cubos circulares que protegen el castillo. Cuidado con la escalera de caracol que hay que subir para subir hasta all√≠. Es una locura, ya que es tan estrecha que apenas pasa una persona en sentido de subida o de bajada. Si alguien se encuentra en camino debe dar voces para que los dem√°s esperen. Recomendamos dejar los ni√Īos en los juegos medievales organizados en el patio de armas y aventurarse s√≥lo los adultos en estos dif√≠ciles menesteres(Lo decimos por experiencia, nosotros subimos con nuestro hijo y fue una locura).¬†Eso s√≠, el esfuerzo tiene su recompensa, el pasearse por las alturas y divisar las hermosas vistas de campos y molinos nos compens√≥.

 

 

INFORMACI√ďN PR√ĀCTICA:

www.castillodebelmonte.com/
Area de autocaravana: N 39 33′ 27¬Ľ / W 02¬ļ 42′ 26.80¬Ľ

ACCESO AL CASTILLO
El castillo es privado, y organiza sus visitas, de 10 a 14 y de 15.30 a 18.30; el horario de tarde se ampl√≠a hasta las 19 h. en los meses de febrero y mayo, y hasta las 20,30 desde junio a septiembre. Cerrado los lunes. Tarifa: 8‚ā¨, 4‚ā¨ ni√Īos hasta 15 a√Īos. M√°s informaci√≥n, Oficina de Turismo de Belmonte, tel√©fono 967 170 741.

CURIOSIDADES
En el mes de mayo se realizan las jornadas de recreación histórica en el castillo, que permiten ver la vida militar medieval en todas sus facetas.

 

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