DEBABARRENA: TURISMO ACTIVO Y GASTRONOMÍA DE ALTURA

DEBABARRENA: TURISMO ACTIVO Y GASTRONOMÍA DE ALTURA

Debabarrena es la comarca más occidental de Gipuzkoa, aunque cuenta también con dos municipios vizcaínos. Además, está atravesada por el río Deba. ¿Te imaginas? A nuestro alcance río, montaña y mar. Esta combinación hace que sea un lugar ideal para la práctica de actividades al aire libre y también para disfrutar de auténticos caprichos gastronómicos basados en productos procedentes de nuestra costa y nuestros valles.

Nos lanzamos en una jornada viajera a disfrutar del turismo activo y la gastronomía recorriendo los rincones de esta bella comarca. Caminaremos sobre las aguas en su costa y trotaremos por sus valles y, de tanto en tanto, descubriremos los mejores fogones de Debabarrena. ¿Nos acompañas a vivir una jornada repleta de aventura y gastronomía?

¿Sabes dónde está Debabarrena?

✴️ Nuestra jornada de aventura y gastronomía en Debabarrena

🔅 Paddle surf con Yako Surf Eskola

Debabarrena, Yako Surf Eskola
Jessica, Vero, Oiartza e Itziar: animadas para comenzar con nuestra clase de paddle surf

Comenzamos nuestra jornada de aventura en la localidad costera de Deba. La magnífica playa de Santiago nos sirve de escenario para realizar ejercicios de paddle surf en seco. Unai, de Yako Surf Eskola , nos explica las técnicas de remo, y lo más importante, los pasos para ponerse de pie sobre la tabla sin caer al agua.

A pocos metros, el río Deba que hace de frontera con la vecina localidad de Mutriku, nos espera para subirnos por primera vez a una tabla de paddle surf. ¡Al agua patos! más de una cayó y las risas estuvieron aseguradas.

La verdad es que es una actividad que presuponía sencilla, pero mantenerse sobre la tabla, sacar fotos y no perder la compostura fue tarea ardua. Y como a mí me encantan los retos estoy deseando repetir con Yako Surf Eskola. paddle, surf o lo que se tercie.

Desde la playa de Santiago podríamos haber ido paseando hasta la contigua playa de Lapari y descubrir los secretos del Flysch Negro, el más desconocido del Geoparke de la Costa Vasca. O podríamos habernos dirigido hacia el casco histórico de Deba para contemplar uno de los monumentos medievales más importantes de Euskadi: Andra Mari eliza- Santa María de Deba, una auténtica joya del gótico. Sin embargo, ya nos esperaban en otro lugar y arrancamos entre risas, salitre y arena.

🔅 Salegi jatetxea: como en casa

Debabarrena, Salegi Jatexea

Dejamos la costa atrás para adentrarnos en el barrio independiente de Itziar, donde comer en Salegi jatetxea se convierte en un viaje a caballo entre la cocina tradicional e innovadora. Hace 130 años que este restaurante abrió sus puertas y hoy en día la 5ª generación de la familia Altzibar sigue al frente del negocio. Podemos decir que en Salegi hicieron auténtica gala de su filosofía ya que, por un par de horas, nos sentimos como en casa.

El desfile de platos nos brindó una equilibrada mezcla de novedad y tradición gastronómica:

➡️Salmorejo con falafel: últimamente esta muy de moda encontrar platos acompañados con falafel y tengo que decir que me encanta cómo combina este plato que los egipcios reivindican como propio con tanto ahínco.

➡️Gyoza de basatxerri (carne de cerdo autóctono) : no soy muy fan de las empanadillas japonesas, pero reconozco que rellenas de basatxerri la cosa cambia radicalmente.

➡️Croquetas de bonito con piparra (guindilla frita) con cubierta de lomo de bonito marinado y huevas de trucha. Fue el entrante más sorprendente, sabroso y sobre todo colorido. Creo que todas las comensales comimos primero por los ojos.

➡️Lomo de rape en salsa verde con almejas : siendo una auténtica amante de la cocina tradicional este plato me conquistó por completo.

➡️ Brownie de chocolate con helado de frambuesa: fue el tandem perfecto para terminar esta estupenda comida.

Sin embargo, la comida no es el único encanto de Salegi jatetxea. Su espacioso comedor y el entorno completamente ajardinado hacen que sea el lugar ideal para cualquier celebración. Queda anotado, ¿verdad?

Hubiéramos dado un paseo por Itziar, entre sus casas asomadasa un privilegiado balcón sobre el mar. O quizá hubiéramos visitado la imagen de la virgen de Itziar, en Nuestra Señora de Itziar. Santuario al que el mismisimo Juan Sebastián Elkano donó parte de sus ahorros. Pero no hay tiempo para historias , porque las agujas del reloj no descansan y nuestro chofer espera en la puerta.

🔅 Gailur Zaldiketa Eskola: al trote por el valle de Lastur

A medida que nuestro autobús serpenteaba por el valle en forma de U, el camino se estrechaba más y más. Llegamos a Lastur, un valle kárstico enclavado en el corazón de Debabarrena que además de contar una gran cantidad de opciones para el senderismo tiene un entorno rural envidiable y uno de los paisajes más bellos de la comarca. ¿Más razones para visitarlo? Gailur Zaldiketa Eskola, la escuela ecuestre donde nos presentamos para dar un paseo a caballo, aunque como ahora os contaré fue mucho más que eso.

Izadi y yo, la yegua que me asignaron para realizar el paseo por las exuberantes laderas de Lastur fue mi mitad durante todo el recorrido. Aquí es donde se aprende lo importante que es conectar cuando se trabaja en equipo.

En un primer momento, nos miramos de reojo, pero enseguida nos caímos bien. Durante la marcha, éramos a cada cual más terca: Izadi quería parar a comer todas las olorosas hierbas que se presentaban por el camino, y yo le tiraba para que continuara. al final, llegamos a un entendimiento que solo ella y yo comprendimos, como un código secreto.

Disrfruté muchísimo de esta actividad, aunque os adelanto que los caballos son animales de carácter y hay que enseñarles desde el minuto cero quién manda aquí, sino estais perdidos.

¿Sabíais que Gailur Zaldiketa Eskola oferta también sesiones de hipoterapia? Sin duda los caballos sacan lo mejor de cada persona.

🔅 Mutriku: el encanto de una villa marinera

Aprovechamos las últimas horas de la tarde para pasear por las empinadas calles de Mutriku, villa de grandes marinos y cazadores de ballenas. En nuestro caminar, admiramos antigüos palacios y casas señoriales, todas ellas parte del imponente casco histórico de Mutriku, Conjunto Monumental desde 1995. ¿Sabías que de entre todos ellos Arrietakua Jauregia puede visitarse por dentro? Todo un lujo recorrer un espléndido palacio del siglo XVIII, que perteneció nada más y nada menos que al almirante Cosme Damián Churruca.

Nos asomamos a su antigua atalaia sobre el puerto, mientras leemos antiguas historias de balleneros y épicos viajes a Ternua (Canadá). Hoy día ya no se cazan ballenas, pero Murtriku conserva su origen marinero. Muestra de ello es la Primera edición de «Atun Errea», evento que acogía Mutriku ese día en la zona del puerto. Allí pudímos degustar un pintxo de atún asado y visitar los puestos de productores locales, como La Mutrikuarra. Sus productos me encantan y os puedo asegurar que llegan a menudo en la cesta de mi compra.

La tarde se torna aún más calurosa y la algarabía de las piscinas naturales de Mutriku, dos piscinas naturales de tamaño olímpico que se llenan gracias a las mareas, nos hacen pasar envidia. Si no las conoceis, ya estais tardando, son uno de los grandes encantos de esta villa y un planazo para ir en familia.

🔅 Belaustegi baserria: viaje en el tiempo

Finalmente, la noche nos lleva de nuevo de la costa al interior, porque en Elgoibar, en las faldas del monte Morkaiko nos espera un caserío del siglo XVI: Belaustegi baserria. En este caserío parece que se hubiera detenido el tiempo. Nos maravilla su interior, cálido y acogedor, donde se intuye una restauración amable por haber conservado toda la esencia del caserío vasco: cocinas económicas, antiguas alacenas y aparadores al abrigo de gruesas paredes de piedra e imponentes vigas de madera nos hacen viajar en el tiempo.

¡A la mesa!

Josu Mugerza, el chef de Belaustegi baserria, nos había preparado un menú degustación de todos esos caprichos que podemos degustar a su mesa:

➡️ Ensalada de vieiras de Patagonia con vinagreta de Xerez.

➡️ Queso de cabra gratinado con aceite de oliva, miél, sésamo y frutos secos.

➡️ Pulpo a la parrilla con agridulce de miél y pimentón de La Vera.

➡️ Medallones de canguro con su guarnición y salsa Pedro Ximénez.

➡️ Degustación de postres de la casa.

Fue un menú que nos sorprendió de principio a fin, con productos poco habituales, un tanto singulares y preparados con mucho mimo. Una cena que acabó por representar un auténtico viaje gastronómico por los cinco continentes …No me olvido del postre, puede que sirvan uno de los tiramisú más ricos que he probado nunca.

«¡Strepitoso!»

Nosotros terminamos aquí nuestra jornada viajera, pero si nos visitas con la autocaravana y quieres pasar un fin de semana completo, te recomiendo pernoctar en el Camping Itxaspe. Su emplazamiento es uno de los más espectaculares de la Costa Vasca y tiene una piscina con vistas excepcionales.

Si eres viajero independiente a bordo de tu propio vehículo, te invito a quedarte y seguir explorando. Seguro que encuentras un lugar agradable en la oferta de alojamiento rural de Debabarrena.

Esta jornada viajera a lo largo y ancho de Debabarrena fue posible gracias a la invitación de Debabarrena Turismoa para dar a conocer la comarca, su oferta gastronómica y de turismo activo. Eskerrik asko, fue un placer.

NUESTRA PARTICULAR RUTA DE PINTXOS POR LOGROÑO

No sabemos si son los mejores, si son los típicos o los más conocidos… pero éstos son los pintxos que nos gustan. Ésta es la ruta que realizamos cuando vamos a “Laurelear”,  una expresión que hemos acuñado en el ir y venir en las visitas a la capital riojana. Estás avisado… ahora, ¿te vienes de pintxos?

(más…)

A LA MESA DE LIGURIA: ENTRE LO DULCE Y LO SALADO

Durante nuestro viaje a Liguria hemos descubierto algunas de las especialidades y delicatessen de la zona. Al final del viaje, eran tantas las cosas que habíamos probado que decidimos que esto había que contarlo. Solo vamos a adelantaros que la gastronomía ligur anda a caballo entre lo dulce y lo salado…Umm! Y vosotros, ¿de qué sois, de dulce o de saldo?

LOS CAPPUCCINOS, MEJOR EN FAMILIA.

Si en algo hemos coincidido los tres, padre, madre e hijo, durante este viaje es en ese repentino gusto por tomar casi todas las tardes un cappuccino. Normalmente en casa,  el gusto por las bebidas se dividen en: Cola-cao, cortado y solo. Pero fijaros que fue llegar a Italia y pasarnos todos al Cappuccino, ese tipo de café con leche (más leche que café) con una espuma por encima que conquista con facilidad a cualquiera, sobre todo los de Lerici.

“ALICI SOTTO SALE” ¡VAMONOS AL MERCADO!

Visitamos el mercado de Sestri Levante donde además de encontrar las salchichas, salamis y quesos de la región encontramos las deseadas “alici sotto sale”, anchoas saladas. Estas anchoas pescadas por los pescadores camogliesi de un modo rigurosamente artesanal son cuidadas atentamente durante todo el proceso de elaboración, en el cual tras su maduración se envasan en tarros de cristal para la venta. El resultado de esta cuidadosa elaboración es una delicia que a los devoradores de pescado no se les puede pasar por alto.

“PANDOLCE” PARA DESAYUNAR CON FUNDAMENTO

Los desayunos en la furgo suelen ser como en casa, es decir, de cargar energía para toda la jornada. EN LIGURIA descubrimos el Pandolce, que como habréis adivinado por el nombre es exactamente eso, un pan dulce. Este es un tipo de bizcocho algo durillo, cargado de piñones, pasas y fruta escarchada. Nos pareció ideal para untar en el café con leche y tomar fuerzas.

PASTA E PESTO A LA GENOVESE.

Pasta fresca comprada en un pastificcio de Lerici.

¿Qué cocinamos hoy? ¡Pasta! Pero estamos en Italia, así que esta vez vamos a darnos un capricho y comprar pasta en un pastificcio artesanal, donde la sala de fabricación de la pasta y el mostrador de venta estan separados por una escueta cortinilla. La pasta se vende a peso y podemos encontrarla de diversas formas y colores, incluso rellenas… ¡Delicioso!

Pero no hay dos sin tres! ¿Qué salsa acompañará a la pasta? Pues estando en Liguria y tan cerca de GÉNOVA la respuesta es: Pesto a la genovese. Es una pasta verde compuesta de aceite de oliva extravirgen, albahaca (basilicum), ajo, piñones, queso parmesano y queso pecorino. Dicen del pesto que es un descendiente directo del antiguo “Moretum” de los romanos.¡A saber!

Pesto a la Genovese, comprado en el nº70 de la vía Capellini, Porto Venere.

CON LASMANOS EN LA MASA: FOCACCIA, FARINATA Y TORTA PASCUALINA

No podemos hablar de Liguria sin nombrar la focaccia (hogaza), una torta de harina muy cercana a la pizza, que podemos encontrar en las variedades, bianca, al queso de Recco o rellena. Eso sí, siempre hecha en el horno de leña.

Focaccias de tres tipos acompañando unos salmonetes.

Lafarinata es una finísima torta salada que se realiza a base de agua y harina de garbanzo (ceci). Nosotros pudimos probar la variante de farinata de cipolle (cebolla).Es
una alternativa a la recurrente pizza y para nosotros resultó un “plato salvavidas” en esos días en los que estábamos muy cansados y al regresar a la furgo no queríamos cocinar.

Farinata a la cipolla.

La torta Pascualina, es una especialidad de Liguria y además típica de Semana Santa, así que estando en fechas nos decidimos por probar esta delicia. Se trata de una torta que se remonta al siglo XVI y en sus orígenes fue conocida como gattafura. Esta torta salada nos la sirvieron rellena de alcachofas y huevo cocido. ¿Rico, verdad?

Pascualina acompañada de unas patatas.

VAMONOS DE PESCA…POR LAS LONJAS.

Lonja en Santa Margherita de Ligure.

Dicen que la ocasión la pintan calva, y es que no se puede pasear por los muelles de Santa Margherite de Ligure sin entrar a “pescar la cena” en una de sus lonjas.

En las profundidades del mar de Liguria se pescan desde principios de 1900 las apreciadas gambas rampantes o gambas rojas, que por sus características científicas, gastronómicas y culturales son un producto típico a salvaguardar. Pero, si os apetece más una ensalada, os topareis con los Moscardini, una especie de pulpo enano que añaden cocido a la ensalada.

Y es que comprar productos frescos directamente a los productores, tratar con los lugareños y mezclarnos son algunas de las cosas que nos fascinan de los viajes en camper.

LA HORA DEL CAFÉ: I BACI DI DAMA VERSUS CAMOGLIESI

No podíamos despedirnos sin tomarnos un rico dulce a la hora del café. Por un lado, encontramos los tentadores baci di dama, unas riquísimas pastitas rellenas de avellana, de origen piamontés pero muy extendidas también por la Liguria. Son para tomar de bocado, así que este dulce no nos dura mucho en el armario de la furgo.

Por otra parte, un largo paseo por la Vía Garibaldi de Camogli nos hizo caer en esta dulce y embriagadora tentación; los camogliesi, uno dulces típicos del lugar
hechos con pasta choux y rellenos de crema pastelera al ron (o más bien de ron con algo de crema pastelera)¡Mamma mía!

Quizás con este post os haya entrado un poco de hambre, o quizá ganas de coger la furgo y visitar la Liguria, ¡quién sabe!

TXOTX! NOS VAMOS DE SIDRERÍA CON LA FURGO.

Txotx

 

Esta vez nos vamos de sidrería con la furgo, ¡txotx! ¿que no nos creeis? Ah! ¡Qué no sabéis qué es eso del Txotx! Pasad, pasad y poneos cómodos porque esta vez os abrimos las puertas de nuestra casa y os llevamos a conocer el secreto mejor guardado de Gipuzkoa, Sagardoaren Lurraldea, el territorio de la sidra.

Pero…Qué sabemos sobre los orígenes de la sidra vasca?
Aunque es cierto que hoy en día llegan los turistas en autobuses a nuestros pueblos (Astigarraga, Hernani y Usurbil), la sidra no siempre gozó de tanto nivel de aceptación ni de tan buena reputación entre los consumidores.

Parece ser que los romanos fueron los primeros en introducir las manzanas en esta tierra, después de explotar todas las minas de hierro de los alrededores (como las de Arditurri, Oiartzun), fueron muy generosos dejándonos las manzanas.

 

Más tarde, en la Edad Media, ya se tiene constancia de que las manzanas pasan a ser ingrediente importante de la dieta de los arrantzales, pescadores vascos que ya conocían las Américas incluso antes que el propio Colón. Realizaban épicos viajes hasta Terranova (Canadá) a la caza de ballenas y su dieta incluía la sagardo naturala, sidra natural, por una razón fundamental: para protegerse del escorbuto, enfermedad provocada por la falta de vitamina C.

La industrialización trajo la decadencia para la producción de tan preciada bebida. Muchos caseríos con sus extensos prados desaparecieron (miremos por un momento a la actual localidad de Lasarte-Oria) para dejar espacio a las fábricas y las grandes masas de viviendas que debían construirse para los trabajadores. De este modo, los caseríos que continuaron con la labor agrícola fueron los guardianes de este precioso tesoro, y también de los tolare, prensas propias que se utilizan para prensar la manzana. Así, las familias, vecinos y amigos seguían juntándose a menudo, y aquellos que habían ayudado en las tareas del caserío no dudaban en beberse unas botellas de sidra y hacer el hamaiketako, almuerzo, eso sí en torno a una mesa, pero sin tomar asiento.

A LA MESA DE UNA SIDRERÍA

Hoy día, muchos de los caseríos que se dedican a la producción de manzana tiene tolare propio y además se han convertido en sagardotegia, sidrería, entendida como un local de restauración donde se acude a tomar el menú típico de sidrería: tortilla de bacalao, bacalao con pimientos y chuletón, y de postre nueces, membrillo y queso;  y como no, toda la sidra que te puedas beber.

Asador de chuletas de la sidrería Petritegi, Astigarraga.

Menú de sidrería

Pero en las sidrerías no importa tanto lo que comemos, sino como lo hacemos. Ir de sidrería es algo cultural, muy arraigado en el pueblo vasco, por lo que a la sidrería se acude con la familia, los amigos e incluso con los compañeros de trabajo… en un ambiente desenfadado.

En las sidrerías modernas los grupos se reúnen en torno a largas mesas de madera acompañadas de bancos correderos, en los que, creedme, vais a durar poco sentados, por que en cuanto oigáis gritar saldréis disparados: txotx!

TXOTX: EL GRITO DE GUERRA

Comienza el ritual. Aunque haga un momento que te hayan traído la comida, que siempre suele servirse en grandes bandejas y es para compartir, te levantarás y harás fila para poder degustar el liquido de los dioses; no sé si de Baco pero al menos de alguno cercano. La fila avanza y el chorro sale disparado de la barrica ininterrumpidamente, mientras un vaso toma relevo al siguiente.

Guardando el turno del txotx.

Esto es importante y a menudo suele pasarse por alto. Hay que estar atento para que no se derrame la sidra innecesariamente, y colocar nuestro vaso antes de que el anterior haya retirado el suyo. Es una “norma” de esas que no están escritas y nadie vendrá a decirnos nada si no lo hacemos así, pero las miradas se notan, y claro, ¿quién diría que no importa un chorrito de sidra despilfarrado por el suelo después de todo un año de cosecha, elaboración, esfuerzo, mimo…? Pensemos por unos momentos en los productores…

¿Y…Qué significa la palabra txotx? No es otra cosa que el “palillo” que tapa el orificio de la barrica por donde sale la sidra, y que cada vez que se abre una barrica se grita a los cuatro vientos para anunciar a los comensales que pueden acercarse a probar la sidra de la recién estrenada kupela.

Así, mediante este pequeño juego, podemos decir, que basadas en las diferencias se crean las preferencias, puesto que nos da la opción de comparar la sidra de diferentes barricas y finalmente pedir que abran de nuevo la que más nos guste.

txotx de sidreria con la furgo

Además, las sidrerías siendo un espacio de encuentro son también un lugar de expresión cultural, pero no solo de la gastronomía, sino de la propia cultura vasca. Y es que ningún vasco concibe una comida sin música ni canciones populares, y menos después de unos cuantos viajes a la barrica.Así que no es de extrañar encontrarse con grupos que entonan canciones populares o algún que otro bertsolari, todo absolutamente espontáneo.En definitiva, ir a comer o cenar a una sidrería vasca es toda una experiencia gastronómica y cultural que, al menos una vez en la vida, hay que realizar.

Y DESPUÉS DE TAAAANTA SIDRA NOS VAMOS A DORMIR A NUESTRA FURGO

Sí, habéis leído bien. Podríamos recomendar muchas otras, puesto que Sagardoaren Lurraldea, el triángulo de oro formado por Hernani, Astigarraga y Usurbil, cuenta con una gran concentración de sidrerías de gran calidad. Pero, vamos a hablar de La sidrería Petritegi, situada en Astigarraga, que es por el momento, la que le ha hecho un bonito guiño al mundo camper y autocaravanista dotando a sus instalaciones de un perfecto aparcamiento con servicio Euro-Relais.

txotx de sidreria con la furgo

El aparcamiento es llano y se encuentra en un lateral del antiguo caserío.

Pero no es esta la única virtud de esta sidrería, por que además de hacerse atractiva para los ruteros tiene un curriculum envidiable. Producen dos variedades de sidra, «Petritegi» con un 70% de manzana autóctona certificada, y «Petritegi Eusko Label» con un 100% de manzana autóctona certificada. En este caserío comenzó a producirse la sidra en 1526, y hoy día, la quinta generación de la familia continua haciéndolo.

Los fogones de Petritegi.

En 2015 comenzaron su andadura por el mercado de Estados Unidos y lo hicieron pisando fuerte, ya que Petritegi protagonizó el primer certamen de sidra vasca en Nueva York y seguidamente, en abril, la apertura del txotx en Boston.Además, el 2015 les dejó también la txapela en el primer «Concurso Popular de sidra de Euskal Herria 2015».

Mural en el exterior.

No os lo penseis dos veces, toda visita a Donostia debe completarse con una buena cena o comida de sidrería. Caereis rendidos ante sus chuletas, y de espaldas cuando probeis la sidra. On egin! (¡Buen provecho!)

INFORMACIÓN DE VIAJE:
http://www.sagardoarenlurraldea.com/
http://www.petritegi.com/eu/harremanetarako

NUESTRA RUTA DE PINTXOS POR GASTEIZ

 

La fama de los pintxos de Gasteiz es un secreto a voces, unas voces que nos han perseguido en las últimas visitas a la capital y que en esta hemos querido por fín escuchar. No podíamos seguir sin conocer el “Irlandés de Perretxikos”, “El cru-cru de foie” o la “Pintxuleta” .

¿Venis de pintxos?

Aunque hemos estado muchas veces esta es nuestra segunda visita oficial a Gasteiz como Furgo Bidaiak Familian, y si bien nos ha llevado hasta allí el interés por la actuación de Varekai, Le Cirque du Soleil, hemos aprovechado para conocer más en profundidad la ciudad y en especial su gastronomía. Pero no creáis que esto ha sido por casualidad, ¡ni pensar! Todos sabemos que “ir de pintxos” no es barato, por eso la elección de las tabernas y restaurantes ha sido fruto de una labor previa de investigación. Dicho de otro modo, no hemos ido al tun tun.

Además, tal selección la hemos llevado a cabo en base a un previo que, en nuestra humilde opinión, todo local de restauración que se dedique a servir pintxos debería cumplir. Se trata del hecho de ofertar pintxos calientes. Nosotros reivindicamos que los calientes deben prepararse y servirse al momento. Porque… ¿Quién quiere una croqueta que está frita a las once de la mañana, si son las seis de la tarde?

ERKIAGA

Es un modesto local, pero quizá ese sea su mayor atractivo, las veces que nos hemos pasado por allí las mesitas donde se sirven los menús, separadas de la barra de pintxos por un escueto pasillo, siempre estaban a rebosar. Hasta Erkiaga nos lleva la curiosidad por su pintxo “Silencio”, pero por desgracia durante los mediodías no se sirve, es por la tarde, después de haber pasado las ajetreadas horas de servir los menús cuando se puede degustar. Sin embargo, no sabemos si la casualidad o el destino han querido que fuéramos los primeros en probar el futuro pintxo “Guilda Erkiaga” . Sí, recién sacado a la barra el propio dueño nos explica el lanzamiento de esta pequeña delicatessen.

Este pintxo que se toma frío contiene una base de tosta de arroz con gelatina de vermout, (algo que vemos se está utilizando bastante últimamente en la confección de estos pequeños-grandes bocados) fresa natural, mahonesa de guindilla, puré de pimiento y huevas de anchoa. Su aspecto sofisticado y colorido nos hace pensar por un momento que no esta hecho para nuestro paladar, pero con el primer bocado los contrastes entre el picante de la guindilla, el dulce de la fresa y el amargo del pimiento lo convierten en una explosión de sabores. Lo cierto es que nos sorprende gratamente.

Pero no queríamos irnos sin probar alguno más de los de la barra y elegimos dos con gran acierto:<

Pintxo de brick relleno de chipirones en su tinta con crema de marisco y pintxo de muslitos de codorniz sobre salsa de manzana.

Pintxo de Brick relleno de chipirones en su tinta.

EL CLARETE

Es un restaurante con un ambiente sobrio que a la entrada tiene una pequeña barra con unas mesitas donde sirven algunos de los platos del restaurante en pintxo. Quizá por eso nos encontramos con pintxos muy elaborados y cuidados. Bajo recomendación, tomamos un arroz caldoso de marisco, servido en una mini cazuela muy coqueta, que además de alegarnos el paladar nos llenó el estómago.

Después tomamos un pintxo de yema de huevo confitada con patata, chorizo y pan. La yema de huevo queda oculta por una capa de virutas de patata y chorizo y se come literalmente a cucharadas. Nos pareció delicioso y después del arroz caldoso nos sentó muy bien.

TOLOÑO

Es un local moderno y amplio con una gran barra de pintxos. Pedimos el pintxo que veis en la imagen.

¿Qué os parece? Ahh!, que no es un pintxo que es un café …¡Un Café Irlandés!

Sí, El nombre del pintxo es “Irlandés de Perretxiko” (perretxiko en Euskara significa hongo o seta), precisamente porque lo sirven en un vaso y se parece mucho a un Café Irlandés en miniatura. Tenemos que esperar un poco porque lo preparan al momento.

Se toma templado contiene una base de huevo a baja temperatura que va en el fondo del vaso y la cobertura de una crema de hongos, el perretxiko. Se acompaña de una tosta, que siempre ayuda cuando hay huevo de por medio. Este pintxo tan cuco fue ganador de la “Semana del pintxo de Gasteiz” en 2008, y no nos extraña.

SABURDI

Es un bar estrecho y alargado con una barra de pintxos, como a nosotros nos gusta, impresionante. Nos apetece algo cliente y, mientras esperamos a que nos lo sirvan probamos un pintxo frío de la barra, “pintxo de pechuga de pollo relleno de manzana y foie”.

Después, llegan los calientes, un ravioli relleno de mejillón y langostino, y la “Pintxuleta”. ¿Qué? ¿No os lo creeis? Sí, existe y es genial. Una ración de 100g de chuleta (a nosotros nos pareció más)asada y acompañada de patatas fritas naturales y caseras.

El pintxo no es barato, 4’50€, pero os podemos decir que es como para dos, o sino para uno y salir comido. Nos pareció excelente y la próxima vez que volvamos a Gasteiz seguro que nos decidimos por otra “Pintxuleta”.

El Saburdi es un local que está siempre a tope de gente, y es que tienen el acierto de hacer promociones como por ejemplo 5 pintxos a elegir de la barra (pintxos fríos) y un vino de Rioja Alavesa especial a 9,50€. Incluso, si te quieres comer los pintxos en tu casa cómodamente también te los preparan, a partir de 30 unidades.

SAGARTOKI

Hemos venido más de una vez y siempre repetimos. Su cocina es genial y la barra de pintxos impresionante. Tomamos el clásico de este bar-asador-restaurante: el “Huevo frito”

Se trata de un pequeño saquito de patata frita y bacon que contiene en su interior una yema de huevo. Evidentemente es un pintxo para tomar de bocado, si os arriesgáis por curiosidad a morderlo acabareis manchados.

¿Cómo conseguirán meter la yema dentro? No tenemos ni idea de cómo lo hacen, pero nos encanta.

Después,  decidimos probar algo más. Elegimos otro conocido del Sagartoki el “Cru cru de froie gras”.

Es un pintxo frío con aspecto de helado de cucurucho, ¡Quién lo iba a imaginar! La espuma de foie recubierta de pepitas de frambuesa es una maravilla donde de nuevo se buscan los contrastes.

Pintxo de témpura de bacalao.

Sabemos que otro clásico del Sagartoki es la tortilla, pero no tenemos ganas y terminamos con un “pintxo de témpura de bacalao” que consta de un taco de bacalao acompañado de cebolla pochada, pimiento y huevas de salmón.

Pero sin no sois amantes de los pintxos muy elaborados y os apetece tomar unos clásicos, la tortilla y las bravas del Sagartoki, son simplemente exquisitas.

Patatas bravas Sagartoki

CAFÉ, FRESA Y CHOCOLATE

Pero no, esto no se ha acabado, no al menos hasta que no tomemos un café. ¿No os parece? Ya os habréis fijado en el mapa que abre el post que la última parada pasa por “Fresa y chocolate” , una cafetería de cuento en la que todo el que entra repite sin remedio.

Es un local amplio, de esos en los que, en invierno,  uno se quedaría toda la tarde agarrado a una taza de chocolate  y saboreando unos cuantos melindres hechas a mano por los propietarios del local. Las tartas son una tentación que, a pesar de haber tomado tanto pintxo, no podemos resistir.

Depende de gustos, pero todas están riquísimas, y es que unas cuantas visitas a esta cafetería nos han hecho comprobar que elijas la que elijas, no defraudan.Nosotros os recomendamos la “Tarta de queso” y “Chocolatísima”, una tarta de chocolate negro increíble.

Pero realmente, ¿qué tiene Fresa y Chocolate” que no tengan otras cafeterías? Bueno la respuesta es múltiple, como era de esperar. Para empezar todos los productos que utilizan son ecológicos y frescos, el chocolate, la leche, el café…todo, incluso el azúcar.

Además, todos los productos son elaborados a mano, es decir que son artesanos y únicos. Sin olvidar, que si sois indecisos podréis contar con el consejo de la pareja que lo regenta, siempre tan acertados. Aquí, si vais en familia, podéis pasar una tarde de invierno inolvidable, y así fue este final para nosotros también, inolvidable.

INFORMACIÓN DE VIAJE:

Nuestra visita a Gasteiz: Los secretos de «La almendra»

Area de autocaravana en Gasteiz.

FONDUE, PASIÓN POR EL QUESO

Aunque es un plato muy extendido por Francia, el orígen de la fondue se encuentra en los macizos montañosos del Jura.Las fondues típicas constan de un caquelon,recipiente donde se funde el queso (generalmente de vaca),y al que se le añade un chorro de Kirsch (licor de cerezas)o en su defecto, vino blanco. un saquito con pequeñas patatas asadas y un cesto lleno de rebanadas de
pan serán las porciones sumergibles del plato.
Pero… ¿Qué hay que hacer? Esta es un tipo de comida que propicia la interactividad entre los comensales, ya que estos se sirven de unos pinchos en los que insertan con perseverancia trocitos de patata o pan que deberán bañar en el queso una vez fundido. Cada comensal debe cuidar de su pincho, esperar turno para introducirlo, pasarse el pan y pasarse la palabra! digo pasarse la patata!…

¡Pero cuidado!Es una comida muy calórica y suele dejarte saturado, así que no estará de más dar un paseo tras el atracón.

Cuando visitamos Suiza, en verano del 2015, nos quisimos dar un capricho, uno de esos que se escriben con letras mayúsculas y una hermosa cifra en euros. Tras leer las recomendaciones de unos y otros nos acogímos a la de la guía de viajes Lonely Planet. Recorrímos para ello unos cuantos kilometros hasta llegar a un pequeño pueblo de la zona de Gruyères llamado Châtel-St-Denis. Allí se encuentra el Café Tivoli.

Fachada principal del Café Tivoli

Es un café-restaurante de ambiente local. A decir verdad, creo que eramos los únicos forasteros del lugar.Tiene un amplio comedor con mesas de madera y decoración de estilo rústico, algo que nos hacía imaginar que estabamos tomando la fondue poco más que en la cabaña del abuelo de Heidi. La vajilla no se queda atrás; la decoración del plato nos dio para entretener durante un buen rato a nuestro hijo, que ya estaba hambriento.

Pedimos una fondue “Moitié-moitié”, es decir, mitad queso Gruyère, mitad queso Vacherin- un tipo de queso típico de la zona de Friburgo-.

Una camarera algo ruda, pero no desagradable, nos atendió con mucho garbo y poca conversación; al pan pan y a la fondue…queso.

Bajo el caquelon prendía un quemador de alcohol, por lo que debímos estar ojo a vizor con Eneko. El queso estaba perfectamente fundido, así que a la tarea; cada uno se encargaba de su pincho,de insertar pequeños trozos de pan unas veces o patata otras, para sumergirlos en el queso.

Lo acompañamos todo con un vino blanco de la región, de cuyo precio no quiero acordarme…Pero bueno, un día es un día.

Pero no queda aquí nuestra gula por el queso, y antes de regresar a casa compramos (a un precio que nos pareció bastante caro) un par de bolsas de queso para realizar una fondue. Son paquetes con una mezcla preparada y deben ser consumidos en los siguientes quince días. Os recomendamos la mezcla de Gruyere y Vacherin y la marca Cave d’or-Goldeshöllen. Aun así, si teneis la frontera de Francia cerca, en cualquier supermercado francés podreis haceros con un paquete de queso para realizar la fondue, aunque no sea de esa mísma marca.

Nos pusimos manos a la obra una tranquila noche en la que ya había refrescado un poco.Para ello atendimos a unos sencillos pasos que evitarán que el queso quedara hecho una pelota. (Tanto como para jugar a tenis con él)

Paso número uno: preparar una mezcla de vino blanco y kirsch (licor de cerezas), con una cucharadita de harina de maíz y el queso. Nosotros no teníamos licor, pero le echamos una buena cantidad de vino blanco, tanto que parecía que el queso iva a cantar la mari-morena.

Paso número dos: dar vueltas a la mezcla para que el queso se funda correctamente y no se pegue al caquelón.

Paso número tres: añadir un diente de ajo machacado.

Mientras que comienza a fundirse el queso con la mezcla se asan las patatas (talla xs) y termina de hacerse el pan de centeno, tipo alemán, para ambientar un poco la cena.

Pan de centeno.

Patatas asadas.

Como veréis el queso debe quedar bien fundido, sin grumos, y tiene que seguir calentándose y fundiéndose en los quemadores, una vez lo pasemos a la mesa.

Disfrutamos de una cena muy animada, nuestro hijo lo pasó genial, hicimos algo diferente y nos dio para recordar esos días de verano en los que visitamos Suiza.

Dejaros llevar, charlad, reíd, brindad,pero sobre todo cuidad de vuestro pincho…¡Es sagrado!

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