19/06/2019

SAJA-NANSA, DE LA MONTAÑA AL MAR

Los valles de Saja-Nansa destacan por su alto valor ecológico y son una auténtica muestra de los rincones que posee Cantabria en un recorrido de la montaña al mar. Una ruta por estos valles nos lleva unas veces por sorprendentes bosques y grandes montañas; otras, sin embargo, nos hará pasear por los cauces de los ríos, acompañados siempre del sosiego y la calma que la vida moderna ha perdido. Nautilus, nuestra furgoneta, recala en pequeños pueblos una vez más, allí donde se guardan bellas costumbres, donde no olvidan antiguos oficios. ¿Vienes con nosotros a descubrir Saja-Nansa?

 

 

Comenzamos nuestra ruta visitando Cabezón de la sal, una villa regada de elegantes edificios que invitan a realizar un recorrido con los ojos bien abiertos. Aunque, no sólo descubrimos un rico patrimonio histórico-artístico, sino que tuvimos la suerte de poder asistir a las marzas, coplas con las que se recibe al mes de marzo y que se cantan en multitud de localidades de Cantabria el 1 de marzo.

 

 

Además, nuestra visita coincide con el mercado de sábado de esta villa y nos pareció el lugar ideal para comprar productos tan típicos como los sobados. ¿Queréis una excelente referencia? Nos encantan los sobados Casa  El Macho.

Nos hubiera encantado visitar el yacimiento prehistórico de Cabrojo, pero en ese momento se encontraba cerrado por mejoras.

 

 

Bosque de secuoyas, Cabezón de la sal, Cantabria

Bosque de secuoyas

 

Muy cerca de Cabezón de la sal, en el Monte de Las Navas, se alza una gran curiosidad de la naturaleza: el Monumento Natural de las secuoyas. Se trata de un conjunto de secuoyas plantadas en el año 1940 con el fin de obtener madera, pero por alguna razón nunca se talaron y ahora este pequeño-gran bosque se encuentra incluido en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Cantabria.

Coodenadas del parking: 43.32504º N  04.26105 O

 

La Fuentona, Saja-Nansa, Cantabria

Paseo fluvial de la Fuentona

 

Nuestra ruta nos lleva de los bosques a los ríos, allí donde dicen que habitan las anjanas. Ruente es una pequeña localidad situada junto a la carretera. Conserva gran cantidad de casas de estilo montañés y de entre todas nos sorprende la Casona barroca La Nogalera. Pero no es su arquitectura su único encanto, porque lo que nos trae hasta aquí es realizar el agradable y corto paseo fluvial del arroyo de La Fuentona, un manantial natural de aguas cristalinas que brota al pie de una gran piedra caliza. Está declarado Punto de Interés Geológico ya que tiene la peculiaridad de manar de manera intermitente ¿Curioso, verdad? Al final del paseo fluvial no os perdáis el puente de nueve ojos.

 

La Fuentona, Saja-Nansa, Cantabria

 

Terán es una pequeña población con mucho que mostrar. Además de su imponente conjunto monumental, allí podemos encontrar otro gran capricho de la naturaleza: La Castañera de Terán, un conjunto de castaños centenarios que a nuestra humilde mirada y sobrio entender cobra más importancia que la iglesia que tiene detrás.¿Qué más podemos hacer? Una breve excursión por el Camino Rivera del Río Saja, de unos 3’5km, que tiene comienzo en el área recreativa Sajoca y nos conduce hasta Sopeña, para regresar atravesando la mies en un precioso paseo.

 

La Castañera, Terán, Cantabria

Gran castaño de Terán

 

Barcena Mayor

Barcena Mayor, Cantabria

Arquitectura típica en Barcena Mayor

 

Pasearse por Barcena Mayor es pasearse por un estilo de vida, donde las casas típicas de la zona construidas en piedra y de dos pisos, el primero con una gran puerta y el segundo con balconada, nos recuerdan la época en la que se cultivaba el maíz traído de las Américas y se colgaba a secar en los balcones de estas casonas orientadas siempre a mediodía. Un modo de vivir que ha quedado fosilizado a modo de arquitectura. ¡Ptss!No os vayáis sin tomar unas croquetas y un vermouth de producción propia en el Restaurante La Solana, subiréis y tocareis el cielo 😉

 

Croquetas y vermouth caseros en el bar La Solana.

 

Si os preocupa dónde dejar la camper, Barcena Mayor cuenta con un parking donde pernoctar, próximo a la población y muy tranquilo.

Coordenadas: N 43º 08′ 47» / W 04º 11′ 47»

 

Antes de llegar a Carmona nos detenemos en el Mirador Asomada del Ribero, excelente punto para observar desde las alturas a la población.

Carmona guarda un pequeño caserío de los siglos XVII y XVIII declarado Conjunto Histórico Artístico, con un interesante ejemplo de casas construidas en hilera. El pueblo, que se ve dividido por el arroyo Quivierda, nos regala la vista con el precioso barrio de San Pedro, donde observamos el caserío tradicional muy bien conservado. Llama la atención especialmente la fachada del Palacio de los Díaz Cosio y Mier. Es un pueblo encantador, aunque con poco espacio para aparcar.

mirador Asomada del Ribero,Saja-Nansa, Cantabria

Vistas desde el mirador Asomada del Ribero

 

Cosío es una pequeña población donde se encuentra el Restaurante La Parrilla, ideal para pasar la noche en sus terrenos acondicionados como camping. Se trata de un terreno llano y arbolado junto a un río. Esta área privada tiene acceso con barrera y cuenta con todos los servicios.

Coordenadas del Restaurante La Parrilla: N 43°14’00», W 4°23’56»

 

Continuamos en ruta, nos encanta conducir y es precisamente en el valle de Nansa donde encontramos una de las carreteras más espectaculares para disfrutar haciéndolo: la carretera CA-281, que tiene una subida de 32km hacia el Puerto de Piedrasluengas.

Nuestro ascenso por la CA-281

Toca hacer un alto en el Mirador de la Cohilla, junto a la presa, para observar cómo la orografía se cierra sobre el río Nansa, dando lugar a la Hoz de Bejo y a sus pies el valle de Polaciones.

Si continuamos carretera arriba, llegaremos hasta el Mirador Cruz de Cabezuela, a 1.120m de altura. Es el lugar ideal para parar a descansar en las mesas de madera que hay junto al aparcamiento y disfrutar de la hermosa vista de Los Picos de Europa. Aunque si lo que necesitáis es reconectar con la naturaleza, desde este mismo aparcamiento comienza un antiguo camino de oficios que es ideal para realizar un paseo interpretativo de la naturaleza de la mano de Nansa Natural, los mejores guías rurales que podemos encontrar en La Tierruca.

mirador Cruz de Cabezuela, Cantabria

Almorzando en las mesas del mirador Cruz de Cabezuela.

Parking del mirador: 43.07249ºN 4.46759ºO

 

Para conocer la gastronomía del valle qué mejor que hacer una parada en la Posada y Restaurante Casa Molleda, en Pejanda, donde se puede disfrutar de un suculento cocido montañés y carne de potrillo guisada.

Desandando nuestro camino llegamos hasta La Lastra, un pequeño núcleo de casucas donde no han olvidado los antiguos oficios. Allí, de la mano de las experiencias vanwoow, visitamos el taller del cantero Vicente Diestro, quien hace posible que vivamos la experiencia de ser canteros por un día. Si quereis conocer nuestra experiencia vanwoow al completo podeis leerla aquí.

 

De La Lastra a  Tudanca hay un paso. Es un placer pasearse por su caserío, declarado Conjunto Histórico Artístico desde 1983. No pasa desapercibida la Casona Tudanca , antaño centro de actividad intelectual y refugio de escritores. Hoy guarda una espléndida biblioteca celosa guardiana de manuscritos salidos del puño y letra de los mismísimos Federico García Lorca y Camilo José Cela.

La Casona, Tudanca, Cantabria

La Casona de Tudanca

 

Si os apetece descansar un rato en Tudanca hay un parking acondicionado con mesas de madera y barbacoas, ideal para tomar una cerveza al fresco.

Parking de Tudanca: 43°09’08.7″N   4°22’32.6″W

Mirador Santa Catalina, Saja- Nansa, Cantabria

Mirador Santa Catalina con Picos de Europa al fondo.

 

Para llegar hasta las siguientes maravillas, el mirador de Santa Catalina y el desfiladero de la Hermida, tenemos que desviarnos en Puentenansa y tomar la carretera CA-282. Pero antes haremos un alto en la diminuta localidad de Lafuente para descubrir su importante riqueza patrimonial : la iglesia románica de Santa Juliana , una edificación del siglo XII, y dos bustos del año 1625 que flanquean la portalada de una casa rural muy próxima a la iglesia.

 

La recuperación de una antigua senda de pescadores en el pueblo de La Hermida es motivo suficiente para bajar de las alturas y descubrir este precioso paseo fluvial acondicionado por la vera del río Deva.

Río Deva, Saja-Nansa, Cantabria

Senda adaptada del río Deva

 

El curso fluvial del río se hace sentir durante 2km conduciéndonos por un bellísimo paraje natural donde las cumbres de más de 2.000 metros hacen de este desfiladero un lugar muy especial.

Río Deva, Saja Nansa, Cantabria

Orillas del río Deva.

 

 

Ya hemos dicho que este viaje es de la montaña al mar, así que desandamos nuestro camino y ponemos rumbo a la costa cántabra, no sin antes hacer unos interesantes altos en el camino. De nuevo nos vemos seducidos por la gastronomía de La Tierruca y nos damos un homenaje en el Restaurante La Portilla, en Celis. Repetimos de cocido montañés, garbanzos con setas, un espléndido cabrito asado y helado de turrón para lamerse los bigotes.

 

Atrás dejamos el mirador de Rábago para detenernos de nuevo en Bielva y admirar unos de los lugares donde pasan las tardes las tranquilas gentes de este pueblo: la bolera del zurdo. Debe su nombre al mayor jugador de bolos que ha dado esta tierra: Rogelio Gonzalez, “el zurdo de Bielva”. ¿Sabíais que este deporte ha sido uno de los más practicados de la zona de Nansa?

 

La bolera del Zurdo, Bielva, Cantabria

La bolera del Zurdo, Bielva

 

En Cabanzón nos detenemos para admirar su imponente Torre medieval, una gran atalaya defensiva declarada Bien de Interés Cultural en 1993.

 

Llegamos a la costa para ver morir los ríos Deva y Nansa, esos que nos han acompañado durante toda la ruta, unas veces aquí y otras allá. Desde el mirador El Pechón, situado sobre una lengua de tierra formada por la desembocadura de estos ríos, nos asomamos a un espacio costero de alto valor natural y paisajístico. El lugar ideal para ver caer el sol.

Vista desde el mirador El Pechón

 

Y llegamos casi al final del viaje, que no hubiera sido tan especial sin los consejos de un buen amigo y amante de la tierruca: Felipe del blog y canal de you Tube Wagon on the road. Él nos recomendó la visita a la Cafetería Royal III, más conocida como la casa azul de los Tanagos, de donde no hay quien salga sin tomar un café con corbatas y palmeras gigantes.

Decir adiós, o mejor dicho “hasta luego” a la región de Saja-Nansa es todo un lujo en San Vicente de la Barquera. Una villa marinera con mucho carácter donde pasearse por La Puebla vieja es un auténtico disfrute. Ah! Y no dudéis en llegar en furgo, porque en su paseo marítimo siempre hay un lugar para aparcar.

Foto cedida por Wagon on the Road

 

Han sido días de reconexión con la naturaleza, perdidos en pequeños pueblos y admirando antiguos oficios. Hemos viajado de los cauces a las cumbres, para pasear entre las nubes unas veces, y dejárnos arrastrar por las corrientes de los ríos otras. ¿No os ha parecido fantástica esta ruta por Saja-Nansa?

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