5/05/2019

MARRUECOS, RUTA ATLÁNTICA

Nuestro segundo viaje por Marruecos nos lleva a vivir la aventura en solitario, descubriendo a ritmo lento y pausado la sinuosa costa atántica . Es un viaje de reconexión con la gente, sus costumbres y sus pueblos, porque esta vez no pasamos de puntillas, sino que vivimos intensamente cada lugar que visitamos. Prepárate para respirar puro salitre, llenar los ojos de bellos paisajes y sentir cómo te envuelve la aventura. ¿Vienes a Marruecos por la ruta atlántica?

 

RECORRIDO (15 DÍAS)

 

ASSILAH

Assilah Marruecos en furgo

Medina de Assilah

Al igual que en nuestro primer viaje hasta el desierto Assilah se convierte esta vez también en el punto estratégico para pasar la noche y descansar tras llegar en ferry hasta Tanger-Med. Y es que esta pequeña localidad pesquera amurallada y con una medina llena de puestos de cerámica, telas o zapatos se ha convertido ya en una de nuestras favoritas en Marruecos, por su tranquilidad y sosiego.

En esta ocasión dedicamos más tiempo a conocer la zona de la playa, desde donde hay una bonita vista de la villa y antiguos cañones que apuntan hacia el mar. Encontramos que los muros, construídos por los portugueses en el siglo XV, están arreglandose en su parte externa.

Assilah, Marruecos en furgo

Playa de Assilah

Su medina es una maravilla para pasear relajadamente y uno de los mejores lugares para comprar calzado a muy buen precio. Perderse por sus blancas callejuelas salpicadas de puertas azules, tomar un zumo en uno de tantos locales mezclándose con sus habitantes y disfrutar de los murales que esconde esta vieja medina son algunas de las cosas que no te puedes perder. Nos despedimos de ella saliendo por la puerta Bab Homar, un lugar con un encanto especial.

Cualquiera de los restaurantes que quedan en los exteriores de las murallas son una buena opción para tomar una comida a base de comida típica marroquí: Le Piramide, es ideal para tomar unas hariras, sopas especiadas, y un tallin de carne, ciruelas y pasas. Si os apetece comer marisco o un riquísimo tallín de pescado lo mejor es dirigirse al restaurante La Place.

Además, en Assilah, se pueden encontrar encontrar oficinas de cambio de moneda, aunque tenemos que decir que la que se encuentra en Tanger-Med, inmediatamente al desembarco del ferry, hace mejor cambio.

Assilah cuenta con un par de campings urbanos separados por muros del resto de la villa y con un parking junto a la playa vigilado las 24 horas del día, junto al restaurante Estrella de mar. Allí se puede pernoctar y permanecer aparcado por 4€/24h

Parking de Assilah

Coordenadas: 35.472320N              6.029110W

 

 

YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE LIXUS

Yacimento arqueológico Lixus

Panorama de las salinas y el río Lukos

 

Esta antigua ciudad comercial fue fundada por los fenicios , aunque después pasaron por allí cartagineses, romanos y árabes. Cuenta con 62 ha de las cuales tan solo han sido excabadas un 10 % y se sabe que es la ciudad más grande y antigua de Marruecos. En el momento de nuestra visita estaban a punto de abrir un centro de visitantes que incluiría una sala de exposiciones de pequeños objetos encontrados en las excavaciones. Un guía nos acompaña a lo largo del recorrido para explicarnos la historia y los detalles de lo que vamos viendo:

Un barrio industrial para la preparación de pescado que contaba con 150 piletas en las que se realizaba la salazón, un anfiteatro en el que realizaban luchas de gladiadores y leones, termas donde poder ver el frigidarium y caldarium e incluso un conjunto de casas sobre la colina que cuenta con el palacio de Juba y una mezquita.

 

yacimiento arqueológico de Lixus

Anfiteatro

A nosotros nos recordó en cierto modo a el yacimiento de Baelo Claudia en Cádiz, por la similitud en la actividad de salazón  y los importantes restos de templos que conserva. Es una visita de más de una hora, muy interesante y con magníficas vistas sobre el estuario del río Lukos. No se cobra entrada, así que no hay que olvidar dejar una buena propina para el guía.

 

MOULAY BOUSELHAM

Mulay Bouselham

Pescadores con Mulay Bouselham al fondo.

 

Llegamos a este pequeño pueblo pesquero y nos instalamos en el camping caravaning Internacional, situado junto al puerto y con preciosas vistas sobre Merya Zerga: La Laguna azul. Si algo no podía faltar en este viaje por la costa atlántica es una salida en barca para conocer el Parque Nacional de Merya Zerga, donde miles de aves migratorias descansan cada año. La laguna esta constituída en su mayor parte por el agua de mar que pasa por una estrecha entrada y en una pequeña cantidad por el agua del río Dred.

Bien de mañana conocemos a Abde Rahim, que merodea por la parte exterior del camping en su barca ofreciendo unos hermosos centollos recien pescados. Por 10€ (100 MAD) los trae cocidos y partidos a la hora que se le indique. Encargamos uno, porque si algo somos en esta casa es devoradores de marisco. Él mismo se ofrece a llevarnos en su barca por 100Mad/h para conocer la laguna.

 

Puerto de Mulay Bouselham Marruecos

Puerto de Mulay Bouselham

A media mañana, salimos atravesando la playa que está además repleta de gente por la compra-venta del pescado. Durante nuestra salida en barca con Abde Rahim nos acercamos hasta el extremo de la villa que se asoma al mar formando una bella muralla de casitas de colores, “cada uno la ha pintado con lo que tenía” nos dice Rahim en un correcto francés. También nos acercamos a la entrada de mar y vemos cómo los pescadores entran con las proas de las lanchas levantadas por la velocidad. Como ya estamos en abril, la mayor parte de las aves se ha ido, pero aún vemos gran cantidad de garcillas, cormoranes, limícolas, gaviotas y una gran bandada de flamencos rosas que nerviosos revolotean sobre nuestras cabezas. Además durante el paseo pudimos ver las redes para la pesca de la anguila, un pescado muy apreciado en Marruecos.

 

Pescadores en la laguna de Merya Zerga

 

Una de las cosas más interesantes de visitar Moulay Buselham, además del paseo por la laguna, es participar de la compra-venta de pescado, así que decidimos comprar unas almejas que nos parecieron muy hermosas y a buen precio: (8€/kg). La cuestión es que elegimos y pagamos las más grandes y cuando llegamos a la furgoneta teníamos almejas del tamaño de guisantes. Con las mismas retornamos al puerto, encontramos a la persona que nos las vendió y le hicimos la reclamación, que terminó a nuestro favor con disculpas incluídas. Esto nos recordó que la picaresca existe y en Marruecos hacen mucho uso de ella.

 

Pernoctamos en el camping International de Moulay Bouselham con grandes espacios con hierba y árboles junto al lago.

Coodenadas:  34º 52′ 27.34″N   06º 17′ 46.41″W    

 

JARDINES EXÓTICOS

 

Unos 13 km antes de llegar a Rabat hacemos un alto en el camino para visitar uno de esos lugares que no imaginamos ni situamos en Marruecos: Les jardins Exotiques. Son un gran complejo de jardines que fueron declarados Patrimonio Natural en 2003. Nos pareció un lugar de lo más agradable para pasear, relajarse y disfrutar de la belleza y la variedad de los jardines que allí han recreado: un bosque brasileño, un jardín andaluz… El recorrido se hace ameno, ya que el lugar cuenta con pequeñas cascadas, lagos y pasarelas. La entrada nos costó 10 dirhams por persona y el parking vigilado 5 dirhams más.

 

 

RABAT

Panorámica de Rabat

Ninguna guía de viajes anuncia Rabat a bombo y platillo, pero lo cierto es que Rabat es una ciudad bastante relajada de donde se puede entrar y salir facilmente y con muchos lugares bellos e interesantes para hacer turismo, o simplemente conocer un poco más del país.

Dedicamos una tarde y una mañana a visitar los lugares imprescindibles de la ciudad y para ello dividimos la visita en dos: La medina y sus zocos por un lado, y la ksbah des Oudaias y el jardín andaluz por otro.

Para realizar la visita de la medina aparcamos la furgo en el parking que queda junto al faro

Coordenadas: 34.029901N   6.845599W

Dentro de las murallas hay un gran ambiente y recorriendo los zocos encontramos especias, alfrombras o artesanía a muy buen precio. Nosotros aprovechamos para comprar calzado de cuero a precios muy asequibles, unos 60dirhams el par de sandalias de cuero. Además de realizar alguna compra o darse un capricho, las calles que envuelven los zocos son ideales para sentarse en una terraza, mezclarse con los lugareños y tomar un zumo de frutas o comprar dulces típicos marroquines, Chebakia, en cualquiera de los puestos callejeros.

Zoco de Rabat

 

Para visitar la ksbah des Oudaias aparcamos en el parking que se encuentra a sus pies.

Coordenadas: 34º 01’ 44.24N 06º50’00.1”W.    3dirhams/h

Además desde el aparcamiento se pueden realizar preciosas fotos de la Ksbah.

Vista exterior de la ksbah des Oudaias

La ksbah des Oudaias se encuentra en la parte más antigua de la ciudad, colgada sobre un acantilado. Entramos por la primera puerta que encontramos subiendo desde el parking y enseguida nos topamos con los jardines andaluces. Estos jardines son un remanso de paz donde lo ideal es pasearse y tomar el sol con gran placer. Fueron creados por los franceses en época colonial y se conservan muy bien, a pesar de que la entrada es libre y gratuita.

Fuente repleta de flores en los jardines andaluces

El resto del interior de la ksbah está cuajado de pintorescas callejuelas pintadas de blanco, cian, cobalto o añil que tanto nos recuerdan a la perla azul, Chefchaouen. La Rue Jamaa cruza la ksbah por completo y siguiendo su curso llegamos hasta el café Moure, donde terminamos tomándonos un riquísimo té a la menta con pastas marroquinas y disfrutando de las vistas sobre el río Bu Regreg. De regreso pasamos por delante de la mezquita El Atiqa, la más antigua de Rabat y salimos por la puerta más espectacular que tiene la ksbah: Bab Udaia.

Un calle teñida de añil dentro de la ksbah

 

EL JADIDA

Murallas y puertas de El Jadida

 

El Jadida es una ciudad que ha crecido bastante, pero su medina, conocida como la Cité Portuguaise, conserva pintorescas y laberínticas callejuelas, no en vano ha sido declarada Patrimonio Mundial por la Unesco. No esperéis encontrar coquetas puertas de madera y coloridas callejuelas, el interior de la medina está bastante descuidado y la pobreza asoma por las esquinas. La calle principal, Mohammed Ahchemi Bahbai, está cuajada de puestos de artesanía de donde salen los dueños a saludar e invitar a comprar.

 

Cisterna portuguesa, El Jadida, Marruecos

Reflejo de las aguas de la cisterna portuguesa.

 

En esta mísma calle está la joya de El Jadida: la Citerne Portuguaise- cisterna portuguesa- Se trata se una gran cisterna de agua abovedada por la que entra un gran haz de luz que se refleja en la balsa de agua que cubre el suelo. La cisterna corresponde a la llegada de los portugueses a estas tierras en el siglo XVI y se ve que hoy día es una de las fuentes de ingresos de esta ciudad, ya que la entrada para turistas cuesta 60 dirhams frente a los 10 dirhams que cuesta para los lugareños. Si queréis sacar buenas fotografías, lo ideal es visitarla hacia el mediodía.

 

Vistas desde el Bastión de L’Ange

Continuando calle adelante se llega a la Porte de la Mer o Puerta del Mar y desde ahí se puede subir y caminar por las murallas. No os perdais las impresionantes vistas que hay desde el Bastión de L’Ange.

Para comer o cenar recomendamos un lugar sencillo y agradable dentro de la medina, el Restaurante La Portuguaise. Lo que más nos gustó fue el tajin de pescado.

Aunque si queréis comer en un lugar auténtico fuera de ruta y mezclaros con los lugareños, entonces tenéis que dirigiros fuera de la medina, cruzar la carretera y encontrar el Restaurante Tchikito. Allí fuimos los únicos turistas a la mesa. Sirven riquísimas raciones de pescado frito acompañado de salsa de tomate picante, y si se quiere, patatas fritas. Los platos de pescado oscilaban entre 45 y 50 dirhams, dependiendo de si se elegía pescadilla o lenguaditos, y se comían como los locales, con las manos.

Platos de pescadilla y lenguados fritos en el restaurante restaurante Tchikito

Elegímos pasar la noche en el Camping Internacional El Jadida, situado a las afueras de la ciudad y desde donde se puede llegar a la Cité Portuguaise en taxi por 12dirhams.

Coordenadas: 33º 14’ 24”N   8º 29’ 19”W

 

OUALIDIA

Paisaje costero

La carretera que baja desde El Jadida hasta Oualidia por la costa brinda unos paisajes preciosos de una costa salvaje y virgen, sin ningun tipo de construcción a sus orillas.

Oualidia es una localidad muy tranquila y un tanto apagada en esta época del año. Se extiende alrededor de una preciosa laguna en forma de media luna en la que penetra el mar a través de un espectacular rompeolas. Se puede pasear por la laguna en unas pintorescas barquichuelas de colores o disfrutar del asunto por el que este pueblo es tan famoso: las ostras y el marisco.

Oualidia, Marruecos

Laguna y rompeolas de Oualidia

El ingenio marroquí nos brinda unas cuantas opciones para poder disfrutar de una buena comida a base de marisco y pescado sin agujerear el bolsillo:

1-Podemos encargar una comida a base de pescado y marisco a los pescadores que nos lo cocinan y nos lo sirven en la misma playa.

2-Podemos permanecer aparcados en el area de autocaravanas de Oualidia con nuestra furgo y hacer que allí mísmo nos cocinen la comida, (100 dirhams/persona)

3-Podemos optar por comer en uno de los restaurantes con los que cuenta la localidad, opción por la que nosotros nos decidimos, aunque todas son muy recomendables a juzgar por las opiniones de los autocaravanistas con los que cruzamos opiniones.

Elegimos el restaurante Les Roches (un lugar que no aparecía en nuestra guía) con una decoración bastante elegante, pero con muy buena relación calidad- precio, como pudimos comprobar al leer la carta. Pedimos 1/2 docena de ostras super frescas, una ensalada marroquí (a base de tomate, pepino, pimiento, cebolla y aceitunas), una ración de calamares fritos que nos sirvieron acompañados de dos salsas, y además descubrimos el tajin de kefta (albóndigas) de sardinas, un plato hasta ahora para nosotros desconocido. Comimos de maravilla, tres personas por 221 MAD, unos 22€ al cambio.

 

Para la pernocta en Oualidia nosotros optamos por pasar una noche en el camping Luna Park, donde realizamos todas las labores autocaravanistas y donde además pudimos darnos una buena ducha de agua caliente y disfrutar de un baño en la piscina.

Coordenadas:   32º 43’ 32”N    9º 02’ 34”W

Piscina y jardines del camping Luna Park

 

Para visitar el pueblo nos dirigimos al parking para autocaravanas de Oualidia donde por 30 dirhams/24h pudimos visitar el pueblo a pie.

Coordenadas:   32º 43’ 55.44”N    09º 02’ 38.15”W

 

SAFÍ

De camino a Essaouira, fue una buena decisión parar en Safí y pasar la mañana conociendo el procesdo de elaboración de alfarería. Aparcamos tras cruzar los arcos de la medina en un pequeño aparcamiento situado a los pies de La Colline des Potiers o Colina de los alfareros, que tal como indica su nombre es una colina completamente ocupada por los talleres de alfareros. Al comienzo de nuestro camino nos encotramos con Hassam que se ofrece muy educadamente a guiarnos y explicarnos el proceso de principio a fín.

 

Pasta de arcilla secándose para poder ser moldeada.

Todo comienza cuando reciben los grandes bloques de arcilla, que deben trocear y poner a remojo durante 36 horas para obtener la pasta de arcilla. Aun habrá que esperar una semana,  para poder trabajar en el torno la pasta, ¿cómo se sabe cuando esta lista? Cuando la pasta de arcilla presenta un tono mate, entonces puede modelarse.

En el taller que visitamos pudimos ver cómo modelaban una gran sopera para casa, con la que tardaban una hora aproximadamente sobre el torno. Después, debía reposar durante 4 días para secarse y poder realizarse el acabado, generalmente se dan formas, se añaden las asas o las bases de los recipientes.

Modelando una sopera en el torno.

La colina de los alfareros ha conservado 5 hornos de leña donde se cuece la cerámica, una vez si es en color natural o dos veces si se utiliza caolin y se decora la pieza. Ah! Por cierto, los colores típicos de Safí son el blanco y el azúl.

Proceso de decoración con tintes y pinturas naturales.

Pasamos toda la mañana de taller en taller y al final compramos una pieza de cerámica muy chula y no vamos a decir que siempre hay que irse con los improvisados guías que te salen al camino, pero en esta ocasión al menos fue todo un acierto, porque de lo contrario no hubieramos visto ni sabido la mitad de lo que aquí contamos.

Parking junto a la colina de los alfareros.

Corrdenadas: 32º 18′ 00.35″N             09º 14′ 23.38″W

 

Para los que necesiteis servicios y pasar la noche (no lo recomendamos para más) Safí cuenta con un camping.

Coordenadas: 32º 19′ 00.87″N    09º 14′ 16.18″ W    

 

ESSAOUIRA

Nos instalamos en el camping Sprit Nature, situado a pocos kilómetros de Essaouira, para utilizarlo como campamento base y visitar todo lo que se nos antoja interesante por esta zona. La dueña del camping, una francesa muy agradable, nos recomienda visitar el mercado de Had Draa, un gran mercado compuesto de decenas de zocos que se celebra los domingos.

Mercado Had Draa

Hasta allí llegan autobuses de Essaouira y de otros muchos lugares repletos de personas que quieren comprar o vender en el mercado más auténtico y grandioso de Marruecos. Aprovechamos la visita, y de puesto en puesto, compramos naranjas, tomates, aceitunas, plátanos…Todo para la furgo. Realizamos la compra en una de las calles asfaltadas, donde se suceden puestos de verduras y fruta, y esa fue la zona más ordenada y limpia que vimos. Más hacia el meollo del mercado hay centenas de puestos montados sobre el polvoriento suelo, con una tela de rafia como base, también muchos puestos de carne y una gran zona de venta de animales vivos.

Mercado Had Draa

Allí los únicos turistas locos que había eramos nosotros. Sacamos fotos sin problemas (en fotos muy directas pedimos permiso) Aunque nos sentimos observados en todo momento. Hay que tener precaución con la mochila y la cámara, así que nos lo colgamos todo cuerpo adelante.

Mercado Had Draa

Haciendo las compras en los puestos de fruta.

 

Aparcamos en una calle junto al mercado donde un viguilante, por 5 dirhams, nos cuidó la furgo durante toda la mañana.

Situada en la carretera a Marrakech se encuentra la Cooperativa Marjana, donde se puede ver el proceso de extracción de aceite de argán (argania), una planta endémica del suroeste de Marruecos de cuyo fruto se obtiene el aceite para la elaboración de cosmeticos y aceite de cocina.

 

Cooperativa Marjana

Murales de la cooperativa Marjana

Una guía nos muestra el proceso paso a paso de la extracción del aceite y,  aunque la visita es gratuita, al final te conducen a la tienda, donde tienen todo tipo de productos: cremas, gel de ducha, miel de argán… En nuestra opinión los productos tienen los precios muy inflados (no bajaban de 200 dirhams) y al final no sabes cómo salir de allí sin comprar nada. Los jabones de argán son una buena opción si no os quereis dejar una pasta, cuestan unos 60 MAD (6 €) con jabonera de cerámica. Elegimos visitar esta cooperativa porque nos la recomendaron como «verdadera cooperativa de mujeres» (no todas las que se anuncian como cooperativas lo son) y pensamos que sería nuestro pequeño gesto para colaborar con la economía local, ya que allí se da trabajo a muchas mujeres de la zona. Sin embargo, en el fondo, tenemos que decir que allí paraban muchos autocares turísticos y a pesar de que fue interesante nos dejó un regusto a “visita de viaje organizado».

nueces de argán

Mujer bereber cascando las nueces de argán

 

Essaouira: La bien dibujada

Essaouira es una ciudad fortificada que data de la época de los fenicios y en 1506 pasó a ser una fortaleza portuguesa. Su nombre significa “La bien dibujada” ya que es la única medina construída sobre plano, y es tan espectacular que en 2001 fue clasificada como Patrimonio Mundial de la Unesco. Para conocerla hay que pasear y disfrutar de su embrujo de mercadeo, olores y colores. En su interior las calles están cuajadas de numerosos zocos haciendo que la medina sea un gran mercado a cielo descubierto. Una de las cosas más curiosas que vimos fueron puestos de artesanos que trabajaban la madera de Thuya. Además, no esta mal echar un vistazo al zoco de la plata, donde pudimos comprar pendientes bereberes a buen precio, eso sí pedid que hagan la prueba del ácido para asegurar que la pieza es de plata. Otra de las cosas que más nos gustó de la medina de Essaouira fueron sus puertas, nombradas por la voz árabe “Bab”. Atravesamos una gran cantidad de puertas, incluso dentro de la medina.

Medina de Essaouira

Calles del interior de la medina de Essaouira

 

El puerto se abre tras la amplia plaza Moulay Hassan, donde según nuestra guía uno de los imperdibles es comer pescado en los puestos de pescado al aire libre. Lo cierto es que el lugar no nos resultó muy agradable y la comida cara. Nos fuímos con la sensación de que hubiéramos comido mejor en otro lugar. Desde allí se puede visitar Skala du Port donde encontramos una buena colección de cañones del siglo XVI y preciosas vistas de la isla Mogador.

 

 

Tomando el té a la menta con unos pasteles en la Pâtisserie Driss ponemos punto y final a la visita, aunque tenemos que confesar que es una ciudad a la que nos hubiera gustado dedicarle al menos otro día.

 

camping Sprit Nature

Disfrutando en la piscina del camping Sprit Nature

 

Como ya hemos dicho, pernoctamos en el Camping Sprit Nature, con agradables parcelas sombreadas, buenas duchas de agua caliente, piscina y parque multiaventura.

Coordenadas: 31. 55341ºN   009.62484ºW

 

LOS BOSQUES DE ARGÁN

La carretera que discurre entre Essaouira y Agadir por la costa, nos brinda la oportunidad de sumergirnos en auténticos bosques de argán, (Argania spinosa), donde algunas plantas alcanzan el tamaño de gigantescos árboles. Es una estampa preciosa y quizá una de las más inesperadas en el sur de Marruecos. Fue chulísimo ver un paisaje boscoso  lleno de motas amarillas, los frutos 🙂 En realidad Este árbol que cuenta con hermosas espinas es único en esta parte del mundo y la Unesco ha declarado Reservas de la Biosfera a los bosques del valle del Sus y la costa de Haha, la zona por la que ruteamos al sur de Essaouira.

A pie de carretera encontramos numerosos puestos de vendedores ambulantes de miel, y nos parece un lugar muy apropiado para comprar miel de argán y pasta de almendra. Eso sí, negociamos con un camión de juguete que nuestro hijo ya no usa.

argania spinosa

Árbol y frutos de argán

 

PLAYA DE SIDI KAUKI

Surf en Sidi Kauki

Surfistas en la playa de Sidi Kauki

 

Hacemos un alto en nuestra ruta para comer y disfrutar de la playa toda la tarde, y resulta una buena decisión, porque Sidi Kauki es una playa larga y salvaje donde reposar el viaje. Comemos con vistas al mar con el salitre muy presente y nos dedicamos a tomar el sol y relajarnos sobre la arena, mientras nuestro hijo vuela la cometa. El extremo de la playa al que se accede através del parking está bastante repleto de camellos, burros o caballos que son ofrecidos para pasear por la playa, así que en un momento dado nos pareció que incluso había más animales que personas sobre la arena. Ah! Y aviso a navegantes…,cuidado con dónde extendeis la toalla, porque con tanta bestia las boñigas se encuentran por doquier.

Nos llamó la atención un extraño edificio que hay junto a la playa, del cual dicen que fue la última morada del santo sufí Sidi Kauki.

Sidi Kauki nos pareció un lugar ideal para descansar, tomar el sol, pero sobre todo para practicar surf a toda máquina.

 

AGADIR

Antes de llegar a Agadir paramos para pernoctar en el camping Atlantica Parc, el camping que hemos visitado hasta la fecha en todo Marruecos con más servicios y que más nos recuerda a los macro campings europeos.

Coordenadas: 30º 30’ 36.76”N  09º 40’ 59.58”W

Bien de mañana atravesamos Agadir sin pena ni gloria, porque en el fondo Agadir es como el Benidorm marroquí, donde los jubiletas franceses van a pasar largas temporadas.

 

LEGZIRA, LA PLAYA ROJA

Playa de Legzira

Playa y arco de Legzira

Tomamos un desvio que nos conduce por la costa entre la playa de Aglou y la playa de Legzira. El camino está cuajado de preciosa vegetación formada principalmete por cactáceas y plantas crasas que crecen sobre una tierra arcillosa de un color rojizo intenso. La playa de Legzira es también vivo reflejo de ese paisaje por su roja arena, que aquel día no pudimos ver lucir por estar lloviendo. El lugar tiene su encanto, aunque suponemos que antaño fue aún más asombrosa cuando contaba con el gran arco sobre su orilla. El que queda ahora no es tan espectacular.

 

EL ANTIATLAS Y EL LEGADO BEREBER

Durante unos días y tras nuestra visita relámpago a la playa de Legzira nos adentramos por primera vez durante este viaje en el interior de Marruecos. Os adelantamos que esta escapada resulta ser tan diferente como espectacular. Un viaje dentro de este gran viaje.

 

TIZNIT

Tiznit

En las calles de Tiznit

Tiznit se situa al sur del valle del Sus en un extremo del Anti Atlas, su imponente muralla rojiza esconde uno de los centros de joyería bereber más cotizados de Marruecos, con un zoco dedicado exclusivamente a la plata y su manufactura. Comprar una pieza de plata bereber puede ser un bonito recuerdo, si se es amante de las joyas. Además Tiznit tiene una activa vida de comercio y sus calles rebosan movimiento.

Puestos de frutas y verduras de Tiznit.

 

No hay que irse sin echar un ojo a la Grande Mosquée y sobre todo a La Source Bleu, un gran manantial de aguas cristalinas que brota dentro de la medina y que cuenta con leyenda propia. En definitiva,Tiznit nos pareció un lugar auténtico, fuera de rutas turísticas y que cuenta con visitas interesantes al menos para una jornada.

La Source Bleue, Tiznit

Las cristalinas aguas de La Source Bleue

 

Como anecdota viajera apuntaremos que cuando paseábamos en torno a la Source Bleu la primera cadena de televisión de Marruecos, Al Aoula, nos entrevistó para recoger nuestra opinión sobre la ciudad. Sorpresas que guardan los viajes 😉

Aparcamos la furgo en la Place Al Mechouar, donde por 40 MAD (4€) nos vigilan la furgo y nos la limpian a mano.

Coordenadas: 29º 41’ 49.19”N 09º 43’ 52.74”W

Para pernoctar Tiznit cuenta con dos lugares:

1.-Camping International de Tiznit

Coordenadas: 29º 41’ 40.05”N   09º 43’ 33.82” W

2.-Camp Riad Tiznit, algo más alejado del centro, donde nosotros pasamos la noche.

 

 

Continuamos nuestra ruta bereber conduciendo entre Tiznit y el oasis de Afella Ighir situado en Aït Abdelkader, primero por la RR104, donde los paisajes se tornan áridos y de color ocre. Luego, tras llegar al oasis, nos desviándonos por la P1927 para recorrer el valle de Aït Mansour y sus espectaculares gargantas.

 

Palmerales de a la vera del río Sidi Mansour.

 

Esta es quizá una de las gargantas más bellas que hemos atravesado en Marruecos. No hay nada como la sensación de pasar rozando las largas hojas de palmera en una estrecha carretera de curvas sinuosas donde ancianos bereber sentados al borde del camino toman tranquilamente un té a la menta.

 

El camino serpentea siguiendo el río Sidi Mansour y atraviesa los espesos palmerales hasta llegar al oasis por antonomasia en la localidad de Aït Mansour, donde podemos aparcar la furgo en un parking y pasearnos en el frescor a orillas del agua.

Coordenadas: 29º 32’ 52.45”N    08º 52’ 38.86”W

 

 

Se va la luz y con ella el día, así que enlazamos con la RR107 para llegar a Tafraute e instalarnos en el campig Les trois Palmiers, que tiene el encanto de estar frente a las montañas de granito rosa de Tafraute y ofrecer un 25% de descuento en las comidas o cenas del restaurante L’Etoile du Sud.

Camping Les Trois Palmiers

Coordenadas: 29º 43’ 18”N    8º 58’ 45”W

Acampados con las montañas de granito rosa de fondo.

 

El restaurante L’Etoile du Sud es muy recomendable, cuenta con una auténtica decoración bereber y además allí encontramos una gran cuadrilla de mujeres de la zona cenando.  Nos sirvieron Harira para comenzar, cuscus con pollo y verduras y tallín de carne con almendras. Para terminar nos sacaron de postre naranja espolvoreada con canela y unos bizcochos de almendra, detalle de la casa. No pudo faltar un té a la menta tras el cual apenas podíamos levantarnos. Fue una auténtica difa, banquete, que nos costó unos 190 MAD (19€ al cambio), tres personas.

Salones de l’Etoile du Sud

 

Despertar y desayunar acampados frente a las grandes montañas de granito rosa de Tafraute es una de esas imágenes que marca el viaje, aunque no es la única impresionante que veríamos por este entorno. ¿Qué más hay alrededor de Tafraute que merezca la pena?

 

Le Châpeau de Napoleon- El sombrero de Napoleón- situado unos 3km hacia el sur, en el pueblo de Aguerd-Udad. Es una impresionante formación rocosa que parece que de un momento a otro fuera a desplomarse sobre las coloridas casas que se asientan a sus pies. ¿Habrá meditado bien esta gente dónde ha hecho su casa?

 

Formación rocosa el Sombrero de Napoleón

 

Les Pierres Bleues, – Piedras azules- Un conjunto de piedras del paisaje fueron pintadas en 1984 de color azúl, rojo, púrpura y negro por el artista belga Jean Verane, y ahí estarán por los siglos de los siglos, para recordarnos que a algún iluminado se le ocurrió pintarlas pensando que embellecía el paisaje.

 

Cerca de les Pierres Bleues…

 

Con los ojos llenos de impresionantes paisajes llegamos al fin de nuestra ruta por Marruecos, un país que ya conocemos un poco más. Podríamos decir que vamos comprendiendo los modos de pensar de sus gentes, nos saludamos con un «salam alaykum» y se toman la confianza de bromear con nosotros. Hemos prestado atención a lugares no turísticos que rebosan vida y nos hemos sentado a la mesa como auténticos musulmanes, para comer con las manos. No siempre hemos recorrido los caminos más fáciles, porque en ocasiones nos hemos dejado llevar y  que el viaje nos guíe.  No nos arrepentimos,  porque hemos conectado con el Marruecos de gente con corazón entrañable y espíritu pícaro que hace que regresemos una y otra vez.

 

إلى اللقاء

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7 respuestas a “MARRUECOS, RUTA ATLÁNTICA”

  1. Zoe dice:

    Hola, buenas tardes. Me gustaría preguntaros un par de preguntas. Este verano no sabemos que hacer y el año pasado ya hicimos un. ruta por Galicia y Portugal y nos encantó. Este año estamos mirando lugares y rutas y me gustaría saber vuestra opinion y que me recomendaríais para una ruta con playas, cultura, paisajes y económica. Tenemos pensado Marruecos, más o menos cuál es el precio. Muchas gracias!

    • Buenas,Zoe. El precio es lo que tú te quieras gastar, es imposible poner un precio al viaje porque cada cual gasta en lo que quiere y cuanto quiere. Sí puedo decirte que Marruecos es un destino muy asequible y al que se puede viajar con poco dinero, pero en agosto no te lo recomiendo por las altas temperaturas. Un saludo.

  2. Txusmari dice:

    Relatos muy chulos y los audios muy interesantes.Un consejillo cuando pongais las coordenadas acordaros de poner la W(casi todas las coordenadas que poneis ya la tienen) al final así copiamos y pegamos en el maps y nos sale el punto exacto y si nos gusta una estrella y se queda en nuestro maps para siempre.
    29º 32’ 52.45”N 08º 52’ 38.86” Así lo teneis
    29º 32’ 52.45”N 08º 52’ 38.86”W Así lo teneis que poner.
    Gracias y seguir así

  3. César Priante dice:

    Muchísimas gracias por todas vuestras informaciones. El relato y las fotos son muy bonitos e interesantes . En unos días haremos una ruta muy parecida y todo lo que decís nos va a ser muy útil.
    ¿Cómo están las carreteras a partir de Tiznit? Nuestra ac mide 7m.

    Espero vuestra respuesta.
    Un saludo.
    César Priante

    • Buenas, Cesar. Las carreteras a partir de Tiznit no son malas hasta donde nosotros conocemos, Legzira. Más al sur no podemos indicarte porque no llegamos en este viaje. Si viajais por la costa, en general las carreteras son aceptables e incluso puedes coger algunos tramos de autopista. Un saludo y buen viaje.

  4. Cesar Ramón Priante Medina dice:

    Muchas gracias por vuestra respuesta.

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