13/01/2018

LE BARCARÈS: UNA AUTÉNTICA CIUDAD DE NAVIDAD

Todo comienza cuando leemos en las redes recomendaciones de otros viajeros diciendo que Le Barcarés “es un lugar genial” al que “merece regresar con la familia todos los años” porque “se transforma en un mundo mágico de juego y diversión donde la Navidad está presente en cada rincón” … Tan intrigados nos quedamos que en los primeros días que tenemos libres arrancamos nuestra furgoneta rumbo a Le Barcarès …

¡No sabíamos bien lo que nos esperaba!

 

Le Barcarès es una ciudad situada en la costa sureste de Francia, en la región de Pyrénnées Orientales. En verano es un nido de turistas, en invierno, un pueblo fantasma lleno de apartamentos vacíos. Es un lugar al que seguramente no nos hubiéramos acercado… ¡Pero mira qué sorpresa! El ingenio humano lo reinventa todo y llegando diciembre se convierte en una espectacular ciudad de la Navidad. ¡Vámonos a disfrutar de la Village de Nöel de Le Barcarès!

 

Lo cierto es que Le Barcarés transforma completamente el centro de la ciudad para instalar una gran ciudad de Navidad, Le Village de Nöel, mezcla de mercado navideño, parque de atracciones y temático. Pero vayamos por partes….

¿Qué nos encontramos en nuestra visita a la Village de Nöel de Le Barcarès?

 

Casetas de mercado de Navidad, Le Barcarés.

Casetas del mercado de Navidad de Le Barcarés.

 

Un gran espacio lúdico ocupado por un tobogan para descender en trineo y una gran pista de patinaje sobre hielo que tenía instalada una gran pantalla que proyectaba videos musicales. Además, de vez en cuando, el ambiente se veía animado por personajes, tales como osos o pinguinos, que aparecían por sorpresa y se lanzaban a la pista a patinar entre la gente.

Pista de patinaje, Le Barcarés

 

Alquilar los patines no es barato, pero a nuestro hijo que le encanta patinar fue lo primero que le llamó la atención y ahí nos veis, haciendo nuestros pinitos.

Tras la sesión de patinaje recorremos un sorprendente jardin completamente cubierto de nieve artificial y decorado con animales y personajes de disney hechos de luces y de un tamaño gigante… Los niños, incluido el nuestro, paraban en cada esquina para hacerse al foto de rigor con Pluto, Minye … ¡Nos quedamos alucinados!

 

Un poco cansados, nos vamos a por nuestra dosis de mercado navideño, donde recalamos en una especie de bar para tomarnos un vino dulce y un poco de salchichón. Pero como en todos los mercdados de Navidad las casetas eran de lo más variado, desde productos típicos hasta juguetes para los más pequeños, de eso también cayó algo 🙂

 

 

Una gran carpa que acoge espectáculos de lo más variado: mágia, circo… En el momento de nuestra visita preparaban un espectaculo de patinaje con los personajes de la película Frozzen.

Pudimos continuar con la diversión en el gran espacio ocupado por una gran cantidad de atracciónes de feria para montar y soltar adrenalina a tope. Allí encontramos la noria, el abeto mágico, los carruseles…

¡Le Barcarès es un no parar!

 

¿Qué visitamos en los alrededores ?

Tal como hemos dicho, en pleno diciembre nos encontramos con una ciudad vacía y bastante muerta, pero eso no quita para que guarde algunos lugares curiosos…

Nos paseamos o más bien somos zarandeados y empujados por el viento a lo largo de la Allée des Arts, una gran paseo junto a la playa cuajado de esculturas. Algunas eran bastante llamativas, otras pasaban desapercibidas…Nos dió la sensación de que el lugar estaba un poco dejado, con muchas placas rotas y algunas desaparecidas.

 

Nos encontramos cara a cara con Le Lydia, un gran trasatlántico que acoge temporalmete exposiciones de arte , cuenta con un bar y hace las veces de oficina de turismo.

 

Transatlántico Lydia, Le Barcarés

Trasatlántico Lydia

 

Nos hubiera encantado pasear por la vía verde de L’Agly, que enlaza Le Barcarès desde la desembocadura del río Agly hasta Rivesaltes. Son 14km de vía verde, asfaltada y llana ideal para caminar, patinar o andar en bici. Nos lo aputamos para una visita de verano 🙂 porque ese día hacía un viento del demonio.

Huímos del viento y del frío para refugiarnos en el puerto, Port Barcarés, donde encontramos la estampa de preciosas embarcaciones catalanas. Allí nos tomamos un café y dejamos la tarde pasar con mucho gusto.

 

Port Le Barcarés

Embarcaciones catalanas atracadas en Port Le Barcarés.

 

Esta ha sido una escapada emocionante. En Le Barcarés hemos descubierto una auténtica ciudad de Navidad. Hemos patinado, bailado y comprado algún capricho navideño. Ahora conocemos un lugar más de la costa francesa y otro increible mercado de Navidad, pero lo mejor de todo : nos hemos divertido en familia. Merece la pena, ¿no os parece?

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