13/12/2018

COSTA DA MORTE: ATLÁNTICO EN ESTADO PURO

Costa da Morte,  solo pronunciar su  nombre augura tragedias. Entre Malpica y Fisterra se extiende este tramo de costa  rebelde por naturaleza, donde su orografía imposible nos conduce por pueblos de pescadores, faros que avisan a navegantes y playas de naufragios. Una ruta a poco gas donde encontramos hórreos desvencijados, victimas de la despoblación de unas tierras que ya no tienen más que su bravura para mostrar. Nosotros, sin embargo, caemos enamorados ante el paisaje, ante sus gentes y su saber ganarnos el paladar. Cuando llega el ocaso despiertan cíclopes y gigantes, esos que se encargan de mostrar el camino desde la costa a ultramar. Pero nosotros seguiremos navegando de puerto en puerto  y de faro en faro, porque al final de este viaje hemos de llegar a “O fin do mondo”, allí donde acaba lo conocido y comienzan los secretos del océano enfurecido . ¿Vienes con nosotros en esta ruta por A Costa da Morte?

 

Teniendo en cuenta que visitamos la zona en el puente de diciembre y las escasas horas de luz con las que contamos por estas fechas, han resultado tres jornadas viajeras la mar de aprovechadas que nosotros hemos repartido así:

1ª Jornada: Caión- Ponteceso

2ª Jornada:Ponteceso-Camariñas

3ª Jornada:Camariñas-Fisterra

 

1ª Jornada: Caión- Ponteceso

Caion, Costa da Morte

Vistas sobre la lengua de Caión

Al poco de ver con grandes letras anunciada “A Costa da Morte” nos topamos con la bella estampa de Caión, un pintoresco pueblo construido en parte sobre una lengua de tierra que se asoma descaradamente al mar. Es un lugar tranquilo que invita a divagar, así que aparcamos junto a la Praia das salseiras y nos dejamos enamorar desde un primer momento, por su arena fina, sus olas y su magnífica senda de madera que recorre el litoral.

Praia das Salseiras, Costa da Morte

Praia das Salseiras

Parking:N43.31462º O8.60879º

Malpica de Bergantiños es un pequeño y agradable pueblo pesquero al que llegamos para la hora de comer, así que compramos una empanada de atún recien hecha en  O Forno Novo y nos la comemos aparcados en el puerto, frente a una vista llena de agua y color. ¿Qué nos falta? El café. Excusa perfecta para ir a La Casa del Pescador donde además pudimos ver los murales obra del pintor, entre subrrealista y metafísico, Urbano Lugris.

Malpica de Bergantiños, Costa da Morte

Entrada al puerto de Malpica de Bergantiños

Más tarde Cabo Adrián y su ermita nos regalan una de las vistas más bellas sobre la costa y las islas Sisargas y allí nos quedamos un rato para disfrutar sin pisas. Continuamos en ruta hasta Punta Nariga y su faro donde asomados a su mirador junto a la figura del Atlante, obra de Manuel Coia, nos quedamos embelesados con el baiven del mar.

Punta Nariga, Costa da Morte

Punta Nariga y faro con terraza sobre el mar.

Pero no queremos que nos gane la noche sin haber visitado las calles de Corme, pueblo de percebeiros curtidos en mil temporales.Allí visitamos un mercado local de artesanos improvisado para estas fechas pre-navideñas.

Cabo Roncudo, Costa da Morte

Cabo Roncudo al atardecer.

A faro Roncudo llegamos con el último rayo de sol y el primer haz de luz del faro, momento que se nos antoja mágico. La oscuridad va ganando espacio y se hacen notar las siluetas de las cruces de mala morte. El entorno de este faro, desde Punta Chans hasta Percebellosa, es la milla de oro de los percebes. Dicen que aquí se recogen los mejores. Nosotros no tuvimos ocasión de verlos, pero la tarea del percebeiro es espectacular. corren entre las rocas enfundados en neoprenos para arrancar  este gran manjar, sin perder de vista el embate de las olas,  que de un golpe se los peden llevar para siempre, Así nos lo recuerdan las cruces que hay clavadas entre las mismas rocas: puñados de perceves al precio de una vida. Y es que ya lo decía Camilo José Cela  en “Madera de boj”:

“Por Cornualles, Bretaña y Galicia pasa un camino de cruces y pepitas de oro que termina en el cielo de los marineros muertos en la mar”

 

Cabo roncudo, cruces de mala morte, Costa da Morte

Cruces por los percebeiros muertos en faena.

 

No es, ni mucho menos un lugar idílico pero las tareas de la camper se imponen y pernoctamos en el area de autocaravas de Ponteceso, gratuita y con todos los servicios:

Coordenadas: N43.24611     O8.89167

 

2ª Jornada:Ponteceso-Camariñas

Hoy nos acompaña el xiri-miri tan de esta tierra como de la mía, no nos sentimos incómodos y comenzamos la ruta asomándonos al mirador As Grelas, situado a pie de carretera, que nos brinda unas bucólicas vistas sobre la desembocadura de río Allóns. Nos desviamos por un rato para visitar el Castro de Borneiro y el dolmen de Dombate, ambos en el Concello de Cabana de Bergantiños.

Castro Borneiro, Costa da Morte

Vista sobre el castro Borneiro

El castro de Borneiro, (520 a.C – siglo III D.C) es un auténtico exponente de castro de la Edad de Hierro, valiosísimo y muy bien conservado gracias al distanciamiento con la mar y la ausencia de signos de romanización. El aparcamiento se encuentra a pie de carretera y desde allí, en un breve paseo subimos a una ladera para internarnos en un magnífico entorno verde y natural, ya solo por eso merece la pena la visita. Poco tardamos en encontrar las 36 viviendas fortificadas, todo un barrio entre murallas que fue habitado por unas 300 o 400 personas. ¡Casi podemos imaginar a los antiguos celtas cocinando junto a la lumbre!

 

Dolmen de dombate, Costa da Morte

Dolmen de Dombate

El dolmen de Dombate, y su centro de interpretación se encuentran carretera arriba, a pocos metros del castro. La entrada es libre y las visitas guiadas que comienzan cada 30 minutos son gratuitas.

La Costa da Morte cuenta con gran cantidad de restos megalíticos funerarios, entre piedras, arcas, dolmenes… Un interesante patrimonio oculto que incluso esta organizado en una ruta y anunciado en sendos carteles. El Dolmen de Dombate “la catedral del megalítico gallego”, es de visita obligada. Estamos ante un monumento funerario de 6.000 años de antigëdad que destaca por su monumentalidad y riqueza artística. Dombate “dos en uno”, originalmente era un túmulo o mamoa que contenía dos dolmenes, aunque el más conocido y espectacular es el de mayor tamaño. Segun nos explicó el guía fue utilizado para rituales de culto y enterramientos, pero solo de personas distinguidas. Además,su interior estaba cubierto de pinturas y grabados que podemos ver en la réplica del centro de interpretación.

 

Imagen de Moura constructora perteneciente a Guillermo de La Peña.

 

Por si fuera poco, esta construcción cuenta con un halo de misterio que nos hace perdernos entre la realidad y la leyenda:

Cuenta el imaginario popular gallego que el dolmen fue construído por una moura, una hermosísima mujer que vive bajo la tierra o bajo las aguas, que de vez en cuando se pasea entre nosotros y sentándose a las orillas de los ríos peina sus largos cabellos.

 

Recalamos de nuevo en un puerto, esta vez en el pintoresco puerto de Laxe. Allí aparcamos y comemos en compañía del jolgorio de las gaviotas y algún que otro cormorán que se suma a la fiesta. Laxe cuenta con un bonito conjunto de casas, una marineras y otras más señoriales, todas ellas concentradas en la Rua Mayor, donde destaca la Casa do Arco del siglo XV.

 

 

Unos pasos más adelante encontramos la preciosa Iglesia de Santa María da Atalaia (siglos XIII-XIV). Llegados al lugar, entendemos que el nombre le viene por el lugar en el que se alzó, un promontorio desde el que se divisa el pueblo, la playa, las dunas y el puerto a sus pies. No os perdais las tallas en piedra que tiene en su fachada exterior.

Sopla el viento en la tarde atlántica y nos refugiamos en la taberna Os Salvavidas.Dos cafes de pota y un par de orujos nos reaniman mientras planeamos nuestro siguiente destino en esta ruta por A Costa da Morte.

 

 

Toca ahora ponernos serios y contar que dicen que el nombre de este tramo de costa, A Costa da Morte, hace referencia a la gran cantidad de catástrofes marinas que han ocurrido a lo largo de los tiempos en estas costas. Es por eso que desde la antigüedad se construyeron gran cantidad de faros, “aviso a navegantes”, pero la orografía de la costa y los embates del mar han hecho que los hundimientos y naufragios hayan sido constantes ¿Quién no recuerda el hundimiento del buque-petrolero Prestige? Pero nos gusta viajar en el tiempo, o quizá somos muy románticos, así que nuestra siguiente parada nos lleva hasta Cabo Tosto (Cabo Trece).

Allí descendemos a pie a lo largo de una pendiente de unos 1500 m hasta llegar a un paraje inhóspito, cuajado de rocas contra las que estalla la mar. Allí está,a pie de mar, un murete de piedra coronado por una pequeña cruz: El Cementerio de los Ingleses.

Este tramo de la costa acumula más de 150 hundimientos, de los cuales el más conocido fue el del buque militar inglés HMS Serpent perteneciente a la Royal Navy, el 10 de noviembre de 1890. Contaba el barco con 175 tripulantes de los cuales solo tres sobrevivieron, los tres que contaban con chaleco salvavidas.

Los cadáveres fueron enterrados a pie de playa en este cementerio improvisado, el Cementerio de los Ingleses. Además este hecho marcó un antes y un después en el uso de los chalecos salvavidas, ya que desde entonces se generalizó su uso. Un lugar bucólico donde los haya, cargado de historia y tragedia.

Puerto de Camariñas, Costa da Morte

Puerto de Camariñas.

 

Hacemos noche en el puerto de Camariñas,famoso por su tradición de palilleras, las artesanas del encaje de bolillos. Y sí, las vemos trabajar en las tiendas y nos maravillamos por un rato ante sus escaparates.

Encajes de bolillo, Camariñas, Costa da Morte

Escaparate con trabajos de encaje, Camariñas

Las luces del puerto ya se han encendido y terminamos la jornada disfrutando de un auténtico hito de la gastronomía gallega: unas raciones de pulpo a feira regados por dorados albariños, que en esta ruta por A Costa da Morte no podían faltar.

 

Polvo a feira y riveiros, Costa da Morte

Polvo a feira y vino blanco Riveiro

 

Coordenadas: N43.12667  O9.18306 

 

3ª Jornada:Camariñas-Fisterra

Nos despertamos con ganas de dulce, así que buscamos una pastelería donde saciar nuestra debilidad, Pastelería Camariñas, y después arrancamos en ruta hacia Cabo Vilán. 

Cabo Vilan, Costa da Morte

Cabo Vilan

A 105 metros sobre el mar se alza uno de los faros más emblemáticos de Galicia, Cabo Vilan o cabo Villano, el Cíclope de A Costa da Morte. Su torre octogonal lanza un haz de luz que avisa a navegantes para que no se repita la tragedia. Y es que este faro fue el primero en ser electrificado tras el hundimiento del Serpent. Como no podía ser de otra manera, el edificio de los fareros acoge el Centro de Interpretación de los faros, naufragios y señales. En nuestra opinión resulta una visita muy ineteresante para conocer de cerca la evolución de los faros a lo largo de la historia, El mar y los naufragios.

Centro de Interpretación de los naufragios, faros y señales.

Centro de Interpretación de los naufragios, faros y señales.

¿Sabíais que el termino Costa da Morte fue acuñado por la escritora Annette Meaking? Los dramáticos naufragios que ocurrieron a finales del siglo XIX provocaron que la escritora se refiriera a esta zona de la costa gallega como ‘Coast of Death’.

Continuámos nuestro viaje serpenteando por la ría de Camariñas. De todos los pueblos que atravesamos se nos quedaron los ojos pegados en Cereixo, una aldea muy cuidada que cuenta con bastantes casas señoriales, pazos y un elegante paseo fluvial.Pasamos frente a la hermosa playa de Lago y la imaginamos en verano llena de familias.

Cerca de Muxía nos detenemos ante un hórreo que nos parece de lo más pintorésco y mira tú, al rato salen los dueños con los que nos quedamos un buen rato a charlar. Muy cerca, en San Martiño de Ozón se puede ver uno de los hórreo más largo de Galicia, de 27 metros de largo, pero éste que vimos nosotros nos pareció más auténtico.

hórreo gallego, Costa da Morte

Hórreo lleno de marzorcas.

Llegando a Muxia la Praia de Espiñeirido nos recibe con tal bella estámpa que decidimos bajar de la furgo y recorrer sus pasarelas a borde de mar. Un paseo matutino que valió la pena.

 

Sobre las rocas de la playa de Espiñeirido

Después nos vamos directos a otro carismático lugar: La Punta da Barca, donde se encuentra el faro de Muxia y el Santuario de Nosa Señora da Barca, Patrona de Galicia.

Punta da Barca, Costa da Morte

Santuario de Nosa Señora da Barca

Santuario de Nosa Señora da Barca

Es un lugar salvaje lleno de rocas contra las que bate el mar. Cuentan que hasta allí llegó la Virgen en una barca de piedra, las mismas piedras que ahora podemos ver a nuestro alrededor. El interior estaba cerrado, pero pudimos ver cómo el interior está repleto de maquetas de barcos, realizadas por marineros y traídas en ofrenda.

 

Recalamos a media tarde en el Cabo y faro de Touriñan, el punto más occidental peninsular. Sí, porque aunque la fama se la lleva el de Fisterra éste es el verdadero Finis Terrae que nombraban en la antigüedad, y así nos lo hace saber un banco de piedra que lleva grabadas sus coordenadas terrestres.En éste tramo de costa entre Punta da Barca y Cabo de Touriñan se han sucedido más de 148 hundimientos y el lugar resulta inhóspito. Es curios ver ambos faros, el viejo junto al nuevo, asomados al viento y enfrentados al mar.

 

Cabo y faro de Touriñan, Costa da Morte

Cabo y faro de Touriñan

 

Nuestro final para este recorrido por A Costa da Morte no podía ser mejor; disfrutar de una puesta de sol en el cabo y faro de Fisterra. El lugar guarda cierto misticismo y un halo de leyendas por ser uno de los Finis Terrae, fin del mundo,  que los Griegos comenzaron a marcar por ser lugares donde terminaba la tierra conocida (para ellos) y comenzaba el océano lleno de leyendas, monstruos y mitos. Además, dicen que aún llegan desde Compostela hasta el crucero que hay junto al faro auténticos peregrinos, que siguiendo la tradición llegan hasta aquí a darse un baño y quemar sus botas.

 

Finisterre, Costa da Morte

Junto al hito del camino de Santiago en Finisterre

Parking  en Playa Langosteira: N 42º 55′ 24” / W 09º 15′ 42”

 

Ha sido una auténtica casualidad que este mismo año hayamos estado en dos finisterraes diferentes, el de Cornualles y el de Galicia…¿o quizá nos hayamos enamorado del Atlántico? Sea como fuere, llegamos a buen puerto en este viaje por A Costa da Morte, el Atlántico en estado puro.

 

*Agradecemos a  nuestro amigo Roman del blog: https://viaxandoenfurgo.blogspot.com/

todos sus consejos para este  viaje,  sin los cuales Nautilus y toda su tripulación  no hubieran navegado por A Costa da Morte sin riesgo de hundimiento 😉 y no hubieran alcanzado su objetivo final, “O fin do mundo”,  sin percances.

Si alguien esta pensando en viajar a Galicia, le recomendamos que se pase por su blog, un blog de Galicia para el mundo.

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2 respuestas a “COSTA DA MORTE: ATLÁNTICO EN ESTADO PURO”

  1. Javier Ruiz dice:

    Da gusto que gente como vosotros nos instruya en vuestros viajes para poder animarnos cualquier día a seguir vuestros pasos. Un placer.
    Instagram: carreteraymanta_vw

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