13/06/2019

BIALOWIEZA, TRAS LOS PASOS DEL BISONTE EUROPEO

Bialowieza es el bosque de bosques, donde te ves fagocitado por una gran masa de árboles: la Puszcza Bialowieska. Es naturaleza en estado, pero sobre todo, el último refugio del bisonte europeo. No podíamos pasarlo por alto en este gran viaje por Polonia. ¿Vienes a conocerlo?

Bialowieza es el parque nacional más antiguo de Polonia y forma parte de otro más grande, el bosque Bilowieza o lo que es lo mismo, la Puszcza Bialowieska, que se encuentra situada entre Polonia y Bielorrusia. Es cierto que para casi cualquier ruta queda a desmano y por eso quizá muchos viajeros lo tachen de su plan de viaje, pero merece la pena por dos razones: El bisonte europeo se extinguió a principios del siglo XX y es aquí donde se ha conseguido reintroducirlo con éxito y conservarlo en semilibertad y en algunos espacios cerrados. Por otra parte, es precisamente en Bialowieza donde se conserva también la mayor extensión de bosque bajo primigenio de Europa, lo que los polacos llaman “puszcza”. ¿No os parece interesante?

 

puszcza , Bialowieza, Polonia

Paseando sobre una de las pasarelas que protegen el bosque.

 

Antes de ir tuvimos que leer bastante para decidir qué queríamos hacer y organizar tanto el tiempo como las visitas. El parque está dividido en tres zonas:

Una zona estríctamente protegida a la que sólo se puede acceder con un guía. En esta zona se plantea una excursión para avistar y observar los bisontes en libertad. Pero claro, nadie te asegura que vayas a ver los animales.

Pequeño rocódromo instalado en el Parque del Palacio.

 

La segunda zona o zona de protección secundaria, es la que se puede visitar por cuenta propia y recorrer a pie o en bici los senderos marcados.

La tercera zona es un conjunto de reservas de bisontes, donde podemos ver los bisontes en cautividad. Nosotros queríamos ver los bisontes y conocer la Puszcza, así que optamos primero por visitar la reserva del bisonte europeo Reserwat Pokazowy Zubra, situada en la carretera Nº689, 4km antes de llegar al pueblo de Bialowieza. Allí mismo aparcamos, comimos y en la entrada compramos el mapa de la zona. Es un lugar amplio con un parque de juegos (tirolina, columpios…) al comienzo y un breve recorrido en el que se pueden observar, además de los bisontes, unos pocos animales, tales como corzos, jabalíes o lobos. Lo que más nos gustó es poder ver y acariciar a los caballos de raza polaca, inconfundibles por la raya oscura que les recorre el lomo. Fue un momento muy bonito.

 

 

Antes de salir nos entretuvimos bastante tiempo en el pequeño museo interactivo que tiene la reserva a la entrada, donde pudimos aprender en familia sobre la historia del bisonte, su anatomía…

 

Al atardecer nos dirigimos al pueblo de Bialowieza, un pueblo muy tranquilo y un buen lugar para tomarlo como “campamento base”. Aparcamos en el parking trasero de la PTTK, el centro de información del Parque Nacional de Bialowieza. Y a menudo es aquí, en las zonas rurales un tanto apartadas de las grandes urbes, donde se hacen grandes descubrimientos gastronómicos. Nos dirigimos a cenar al restaurante Pokusa, un lugar elegante y con una cocina algo más elaborada que lo que venimos probando hasta ahora en el viaje. Recomendamos sus platos de pato y jabalí, el pastel de patata con hongos, y de postre una tarta típica de la zona llamada Marcinek

 

Platos del Restaurante Pokusa

 

El pueblo de Bialowieza es el lugar ideal para visitar el parque nacional, pero además, tiene su encanto. Muy cerca del parking encontramos el puente que nos conduce al Parque del Palacio, un amplio y espectacular parque que fue diseñado en torno a un edificio construído para el zar ruso. Es una pena que los alemanes lo destulleran en la Segunda Guerra Mundial. Ahora el Museo de Ciencias Naturales ocupa su lugar. Aun así, dar un paseo por este parque al atardecer es una gozada.

Parque del Palacio

Casa del Parque del Palacio

 

Para visitar la Puszcza en familia pensamos que lo mejor es alquilar unas bicicletas para recorrer el parque, hay varias rutas indicadas con colores. No nos equivocamos, pedalear y disfrutar del bosque, maravillarse ante su naturaleza muerta (que no es poca) y parar para visitar uno de tanto tramos preparados con pasarelas para poder observarlo sin dañarlo nos resulta una gran experincia. Pedaleamos en familia durante al menos 5 horas, así que aconsejamos llevar unos sandwiches, agua y de nuevo el repelente para los mosquitos, porque esta vez nos encontramos también con muchos tábanos.

 

 

Ya hemos dicho que el pueblo de Bialowieza es el lugar ideal para tomarlo como campamento base” y explorar la zona, y lo es también para pernoctar en su propio parking.

Coordenadas del parking de Bialowieza: N52º 42’ 2.3” E23º 50’ 33.2”

 

Polonia es tierra de bosques y lagos, ya nos lo ha demostrado, ¿Qué nuevos descubrimientos nos depara este gran viaje? Sigue la ruta, sin perder detalle, porque Polonia en furgo es fascinante.

 

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