10/11/2016

ZARAUTZ PINTXO A PINTXO

Zarautz

Este pueblo costero de Gipuzkoa tiene sobrados encantos para una visita: su gran playa surfera, parada obligada de los grandes de este deporte en el Pro Zarautz, campeonato mundial de surf que promueve el World Surf League; un elegante malecón donde pasear nuestros lunes al sol; o su espectacular duna y biotopo protegido, Iñurritza. Pero nosotros no hemos venido a nada de eso…vamos a conocer Zarautz, pintxo a pintxo. ¿Nos sigues?

Aviso a navegantes: esta ruta no es fruto de la casualidad, más de una vez lo hemos dicho, ir de pintxos es caro, así que detrás de cada entrada de este tipo existe una labor previa de investigación. Si os decidís por esta ruta, poneos calzado cómodo, una sonrisa y el “egun on”- buenos días- en los labios, ropa que no os apriete; pero, sobre todo, no olvidéis llevar la cartera bien llena .

 

 

JOSHE MARI

Calamares

La primera parada nos lleva hasta la plaza de La Música, centro neurálgico de la vida del pintxo y poteo de Zarautz y, en nuestros primeros pasos, al Bar Joshe Mari. Es un pequeño local donde sirven una de las raciones de calamares más ricas que hemos probado. Además, el tamaño de los calmares y la abundancia de la ración no se le pasará a nadie por alto. Regamos todo con txakoli Katxiña, elaborado en la vecina villa de Orio.

 

TXIKI POLIT

guindillas

 

Sin abandonar la plaza, justo enfrente, continuamos como si del juego de La Oca se tratara. De pintxo a pintxo y tiro por que me toca: ahora al Txiki Polit. Allí nos decidimos por un plato de piparrak “guindillas”, que nos sirven fritas. Estamos en época y además es un producto km0, así que nos pareció de lo más acertado. Después, para no quedarnos con el sabor picante hasta el infinito y más allá, decidimos pedir un clásico del establecimiento, la berenjena rellena de jamón y queso. Y para beber, elegimos un vermouth artesano que nos pareció muy bueno.

 

BAR LUKAS

Bar Lukas

Salimos de la plaza y callejeamos hasta llegar al bar Lukas. Más que un bar diría yo. Es uno de esos establecimientos en los que además de degustar un rico pintxo, podrás encontrar una interesante exposición de arte vistiendo las paredes del local. Una manera muy acertada de dar visibilidad y posibilidades a obras de artistas locales.
Aquí nos decidimos por un pintxo que quizá hubiera elegido mi abuelo; por decirlo de otra manera, de los de toda la vida: antxoas saladas. Un poducto muy sabroso y que además nos encanta. Acompañado de txakoli, ni que decir tiene. Seguimos apostando por los productos de la tierra

 

SALEGI

Salegi

La impresionante barra del bar Salegi llama la atención tanto por los pintxos como por la cuidada presentación, con carteles bilingües, euskara-castellano, que nos resume el contenido de cada bocado. Nos cuesta elegir…Los ojos se nos van en una danza incontenible y finalmente se posan sobre los elegidos: un canelón relleno de carrillera y una crepe rellena de hongos con foie. Dos pintxos exquisitos.

 

JAKOBA

Pulpo

Entramos en el local Jakoba con mucha intriga. ¡¡Nos han chivado que preparan pintxos de sushi!! Pues nos apetece cambiar un poco y probar unos “Euskal-sushis”. Pero no nos acompaña la suerte. Parece que es un secreto a voces y para cuando llegamos se han terminado todos. Aun así no nos frustramos y pedimos una ración de pulpo que, la verdad, nos hizo olvidar el sushi en un santiamén. La calidad y el buen hacer de Jacoba, así como la simpatía y la cercanía con las que nos atendió el camarero nos hizo sentir muy a gusto en este local.

 

NAPARRAK

Solomillo con foie

La última parada de esta ruta nos lleva hasta el bar Naparrak, donde nos decidimos por carne: foie a la plancha y foie sobre taco de solomillo. Dos pintxos deliciosos y muy recomendables para aplacar la furia del txakoli y poner punto y final a esta ruta…, antes de que sea tarde.

 

Para bajar los pintxos y aclararnos la mente de los efectos del txakoli, recorrimos el malecón y nos deleitamos caminando sobre la pasarela de madera que protege el biotopo de Inurritza. Un conjunto de dunas situado entre la playa y el campo de golf.

 

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Nos hubiera gustado… Probar el pintxo Toldotxo, una creación del reconocido cocinero Carlos Argiñano e impulsada por algunos hosteleros de Zarautz, como símbolo de esta localidad costera. Los toldos de Zarautz que se colocan en la playa durante el verano han inspirado este nuevo bocado y dado el nombre al pintxo: en Euskara toldotxo es “pequeño toldo”. Queda pendiente para otra visita, pero si algunos de los que nos leéis lo probáis antes nos lo contáis,¿de acuerdo?.

 

*Dedicamos esta entrada a mi compañera de trabajo Aran y su cuadrilla del parque; esas sabias zarauztarras que tan bien nos han aconsejado. Eskerrik asko!

 

INFORMACIÓN DE VIAJE:

http://www.turismozarautz.com/

Área de autocaravana

 

 

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